|
Noche de Muertos Antes de la ocupación española de estas tierras, la
región lacustre estaba habitada por un importante grupo étnico
y lingüistico muy diferente a los habitantes de Mesoamérica.
En lengua mexica eran llamados "Michoaques" y a la tierra por ellos poblaban
"Michoacán", lugar de lagos. Al llegar los europeos, los habitantes
de Michoacán fueron llamados por aquéllos, "Purépechas",
nombre que se ha continuado hasta nuestros días. Tras una serie
de constantes conquistas, dominaron todo el territorio michoacano y sostuvieron
guerras con los vecinos, aún con los bravos Aztecas a quienes siempre
lograron rechazar. Al conquistar Hernán Cortés la ciudad
de México-Tenochtitlán, los señores de Michoacán
decidieron rendirse en paz ante el capitán español, lo que
benefició a los michoacanos, pues de ello resultó que el
trato fuera diferente al que estaban recibiendo de los Aztecas. Empero,
Nuño de Guzmán, presidente de la primera Audiencia, sin tomar
en cuenta la actitud pacífica de los purépechas, emprendió
contra ellos una guerra cruel y despiadada, despoblando los populosos lugares
habitados que tenía el reino purépecha. La Segunda Audiencia
envió al oidor Vasco de Quiroga, quien por la persuación
y el auxilio de los evangelizadores franciscanos, logró pacificar
a los atemorizados purepéchas y más tarde, al ser nombrado
obispo, el primero de esta diócesis, emprendió a fondo la
conquista espiritual de la región, combatiendo a la vez los frecuentes
abusos de los encomenderos españoles y de otros colonizadores. De
esta conquista espiritual resultó un rico sincretismo religioso,
siendo una de sus muestras, la famosa ceremonia de la Noche de Muertos,
en donde el concepto indígena de la muerte juega parejamente con
las ideas cristianas del más allá.
El ambiente de Janitzio y de los demás poblados en la víspera
del día de muertos es de gran fiesta, hasta que empieza el lúgrubre
tañer de las campanas, al conjuro mágico de los sonoros bronces,
las almas de ultratumba se presentan y los vivos se congregan ante los
despojos mortales de los desaparecidos. Negras siluetas van apareciendo
por doquier. Llenas de amor, van llegando almas piadosas con las ofrendas,
cortan flores, llevan dulces, consagran alimentos como: panes, dulces,
frutos, etc. Con ellas se erigen un altar sobre la tumba y se sientan resignadas
y llorosas a contemplar las llamas de los cirios y hacer oraciones por
los muertos. A intervalos se arrodillan ante la cruz que indefectiblemente
preside el rito, y quedan pensativos como evocando a los difuntos añorando
su presencia. Janitzio es una de las bellas islas del lago de Pátzcuaro,
impresiona por la forma y belleza de sus construcciones donde sobresalen
las blancas paredes con techos de teja roja, diseminadas en forma disímbola
por la Isla. Tiene además, un nombre y celebridad debidamente conquistado
por la celebración de "Noche de Muertos", el día 1
al 2 de noviembre, aunque las celebraciones son las mismas en toda la región
lacustre, se le han otorgado a esta Isla por antonomasia. Y refieren que
en esta noche, surge la sombra de Mintzita corazón, hija del Rey
Tzintzicha, y la de Itzihuapa, hijo de Taré y Príncipe heredero
de Janitzio. Locamente enamorados, no pudieron desposarse por la inesperada
llegada de los conquistadores. Preso ya el Rey padre de Mintzita, por Nuño
de Guzmán quiso la princesa rescatarlo ofreciéndole el tesoro
fabuloso que se encontraba bajo las aguas, entre Janitzio y
Se recomienda la visita a las ofrendas que se colocan en los panteones, se lleva a cabo un concierto en la Basilíca de Nuestra Señora de la Salud de Pátzcuaro y se recomienda asistir a la obra de Teatro Don Juan Tenorio que se realiza en la capilla abierta del Exconvento Franciscano de Tzintzuntzán. No lleve ni consuma bebidas alcohólicas en los lugares de la celebración ya que esto demerita las ceremonia; para evitar esto existe la vigilancia necesaria. El clima de lo zona es frío, lleve ropa adecuada. Asista a los lugares de la ceremonia después de las 24 horas. Es mejor el espectáculo. Respete los señalamietos de tránsito para el control de vehículos en la zona. Para trasladarse a las islas no viaje en lanchas con sobrecupo Consuma alimentos en lugares que ofrezcan calidad turística e higiene para evitar riesgos de salud. Para información turística adecuada acuda a las casetas de información instaladas. No tire basura ni desperdicios al lago, en panteones o en poblaciones, procurando hacerlo en los depósitos para este fin. Para emergencias existen puestos de rescate estratégicamento colocados. El lago de Pátzcuaro y su isla Janitzio se ubican a 60 kilómetros
de Morelia, capital de estado de
|
Copyright © 1996 by Instituto Cultural "Raices Mexicanas" & David Rojas- All Rights Reserved. These pages may not be used for financial gain, commercial collections or compilations without express permission from the author. For information contact David Rojas (805) 683-3036 or e-mail david@rojas.com