Ponencias
Instituto Cultural "Raíces Mexicanas"
"DEDICATED TO THE STUDY AND PRESERVATION OF MEXICAN FOLK DANCE"
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Ponencia Sobre Danza Escénica 
Universidad Autónoma Metropolitana.
Ulises Revilla López.
“La danza escénica símbolo elitista y multiconceptual”.
VI   ENCUENTRO NACIONAL DE ESTUDIANTES DE ANTROPOLOGÍA.
 “La danza escénica, símbolo elitista y multiconceptual.” 

Más que una ponencia, este escrito se podría interpretar como una visión 
personal de lo que debe ser la danza escénica, pero mi objetivo no es ese, 
por el contrario, es poner al tanto a la comunidad en que situación se 
encuentra la danza escénica actualmente, y que papel juega dentro de nuestra 
cultura y sociedad. 

Cuando el mensaje de la danza es compartido por unos cuantos se vuelve 
elitista y al mismo tiempo multiconceptual, es decir, el hecho de que no 
haya un entendimiento entre coreógrafo-bailarín-público, hace que el mensaje 
de la danza se pierda o se interprete de muy diversas formas, que no tienen 
nada que ver con el tema original propuesto por el coreógrafo. 
 
El estudio y el análisis de la danza escénica se han visto confinados 
únicamente a la crítica sobre la belleza de las coreografías, luces, música, 
cuerpos, etc., pero no se ha analizado a profundidad la importancia que 
tiene la danza como producto social.  
 
Para comprender mejor el tema doy a conocer diferentes definiciones de danza: 

Susanne Langer: 

Una danza, como cualquier obra de arte es una forma perceptible que expresa 
la naturaleza del sentimiento humano, la “vida interior” ...lo que se 
expresa en un baile es una idea. 

Radcliffe-Brown: 

1.- La danza es una actividad colectiva en la cual la personalidad 
individual total del que danza, está complicada por la enervación de todos 
los músculos del cuerpo, por la concentración de la atención requerida y por 
la acción de sentimientos personales. 
2.- En la danza, esta personalidad total del individuo se somete a la acción 
que sobre él ejerce la comunidad. Está obligado por el efecto del ritmo, así 
como por la costumbre, a tomar parte en una actividad colectiva, y se le 
exige que conforme sus acciones a las necesidades rítmicas. 
3.- La relación , energía, y autoestima del danzarín están en armonía con 
los sentimientos de sus compañeros danzarines, y este armónico concierto de 
los sentimientos y las acciones individuales, produce la máxima unidad y 
concordancia de la comunidad que es intensamente sentida por cada miembro. 

Amparo Sevilla: 

Debido a su naturaleza -el movimiento corporal- la danza  es el resultado de 
un proceso de objetivación que no se plasma en un objeto material sino en 
imagen virtual que desaparece una vez adoptado otro diseño corporal; ahí se 
da una conjunción entre el productor, el instrumento y el objeto de trabajo 
de que el momento en que se produce es el mismo en que se consume. 
 
Ahora bien, falta definir los elementos que participan dentro de la danza 
escénica, y es donde nos daremos cuenta de la transformación de la danza 
como un símbolo colectivo a símbolo elitista y multiconceptual. 

“La comunicación y la interpretación”.  Estos dos aspectos son muy 
importantes ya que sin ellos, la danza pasa a ser una serie de movimientos 
sin otro motivo mas que la satisfacción del bailarín, o más substancialmente 
una serie de movimientos “bonitos” ayudados por  elementos escénicos (luces, 
vestuario, maquillaje etc.) que la hacen agradable a la vista. La danza, 
esencialmente debe comunicar el mensaje que el coreógrafo tiene en mente, 
ayudado a su vez por los bailarines o intérpretes. 

a) El coreógrafo. 
b) El bailarín -intérprete. 
c) El público. 

La ausencia de alguno de estos tres participantes, implica que la danza no 
cumpla su finalidad, “interpretar y comunicar”. Cada uno de estas tres 
participantes cumple con una función específica, que se complementan para 
así poder lograr la funcionalidad de la danza escénica: una producción 
social y cultural que debe transmitir un mensaje simbólico colectivo, a 
través de un código no verbal. 

El coreógrafo es el individuo o individuos que a través de la investigación 
o experiencias propias, elaboran un guión coherente para que el 
bailarín-intérprete lo de a entender al público. 

La función del coreógrafo es inventar o retomar una historia para 
transportarla al escenario, que será el lugar donde un público tratará de 
entender lo que los bailarines están interpretando. Ahora bien, la función 
del bailarín es entender y conocer lo que tiene en mente el coreógrafo, y a 
la vez hacer que el público comprenda la idea del coreógrafo. 

Cuando se trata de danza contemporánea, el coreógrafo puede combinar o hacer 
uso de otras artes, como pintura, cine escultura etc., pero sin abusar de 
ello ya que su responsabilidad es la de expresar sus ideas a través del 
movimiento del bailarín intérprete y no la de hacer una exposición de las 
bellas artes. 

Pero existe un problema que vuelve a la danza un símbolo elitista y al mismo 
tiempo multiconceptual: muchas veces el coreógrafo solo enseña a los 
bailarines-intérpretes los movimientos, traslados y ubicaciones que deben 
elaborar sobre el escenario, y el bailarín al no comprender exactamente su 
papel, se la pasa vagando con movimientos que no entiende y como 
consecuencia el público tampoco, dando la interpretación que mejor le parece 
o se adecua a lo que está observando. 
 
Por otro lado, existen otros coreógrafos que documentan a sus 
bailarínes-intérpretes con las ideas que quieren dar a entender exactamente, 
cuando éstos comprenden lo que se desea, concientizan el movimiento y tratan 
de dar el mensaje establecido formándose una comunicación entre todos los 
intérpretes, haciendo coherente el guión  coreográfico, logrando la 
comunicación coreógrafo-bailarín-público. 

Existen coreógrafos que son muy abiertos a las inquietudes de sus 
bailarínes-intérpretes, y si éstos proponen un mejor movimiento, para el 
mejor entendimiento, puede haber transformación del guión (sin perder el 
mensaje inicial) para poder lograr una mejor comunicación con el público. 
 
Dicho en otras palabras, el bailarín-intérprete se observará en la imagen 
social que se le asigne y se identificará con ella. Fuera de esto la danza 
se convierte en una serie de movimientos fantásticos agradables para la 
vista, pero sin un mensaje (recordemos que la danza es un lenguaje escénico 
como lo es el teatro) en donde el hombre es hombre y la mujer es femenina. 
Papeles que dependiendo de la identificación personal pueden ser 
interpretados contrariamente o ¿porqué no?, no solo la interpretación de 
cosas vivas caben dentro de la danza, ya que todo lo que gira a nuestro 
alrededor puede ser imaginado por el coreógrafo a fin de llevar a cabo su 
idea, se puede interpretar desde una molécula hasta un planeta , incluso 
cosas que no tienen vida, con la danza la obtienen. 

El bailarín-intérprete, debe tener la capacidad para comprender la idea del 
coreógrafo  para poder expresarla en movimientos y traslados, pero aquí 
existe otro problema de elitismo: existen bailarines inconscientes, de un 
narcisismo que los hace sentir lo que comúnmente se conoce como una 
“estrella”, que lo eleva psicológicamente a sentirse el “mejor bailarín” y 
es aquí donde se pierde la calidad interpretativa. En este caso al bailarín 
solo le importa la calidad estética y kinesitésica (movimiento del cuerpo), 
que si bien estos dos elementos son importantes para el bailarín-intérprete 
no se deben separar en el escenario. Un bailarín gordo, que muy difícilmente 
podrá hacer todo lo que el bailarín delgado o prototipo, causa molestia 
visual y el bailarín bonito (prototipo dancístico), solo es eso: “bonito”, 
pero no nos comunica otra cosa más que belleza.  
 
Actualmente, dentro de la danza folklórica mexicana, existen compañías y 
escuelas que comienzan a hacer trabajo de campo, ya que el material 
dancístico que se tenía anteriormente se ha vuelto obsoleto, y es material 
que ha sufrido una transformación excesiva, lo que ocasiona una pérdida del 
mensaje original 

En el caso de la danza folklórica mexicana, existe una alteración de 
movimientos y coreografías originales, ya que el escenario donde se lleva a 
cabo la danza es diferente y hay que adecuar la danza a esta situación de 
espacio. 
El montaje de la coreografía es similar a la de la danza contemporánea, pero 
el tipo de investigación que se necesita para  obtener la información es 
diferente. Para que el montaje escénico resulte más provechoso, de ser 
posible, es necesario que tanto los bailarines como el coreógrafo, elaboren 
conjuntamente la investigación, ya que la experiencia de conocer a los 
danzantes nativos y en efecto, sus danzas, benefician el guión escénico y 
por tanto el nivel interpretativo se acrecenta. 

Ahora bien, se llega a dar el caso de que los bailarines no pueden o no 
asisten a dicha investigación, por lo cual el nivel interpretativo decae 
sólo en cuanto a la actuación del papel del nativo, pero si el 
bailarín-intérprete se documenta, podrá saber en esencia el objetivo del 
montaje escénico. 

Personalmente pude asistir a dos investigaciones de campo en la fiesta de la 
Candelaria en Tlacotalpan, Veracruz y en las fiestas de Semana Santa, en la 
Sierra Tarahumara. Este tipo de investigaciones resulta muy exhaustivo ya 
que si no se obtienen los datos necesarios en cuanto a nivel interpretativo 
y simbólico habría que esperar otro año para poder obtenerlos. 

Los resultados del primer montaje  (fiestas de la Candelaria), no fueron muy 
buenos, ya que se trataba de la primera investigación para un montaje 
escénico, pero no resultó del todo malo pues la esencia simbólica es 
religiosa y festiva, esencia que se logró llevar a foro con buenos resultados. 
La segunda investigación (Sierra Tarahumara), fue mucho más compleja ya que 
la cultura Tarahumara tiene profundos valores culturales que son muy 
difíciles de entender para personas que no tienen una preparación que los 
lleve a reconocer ciertas diferencias  esenciales para la interpretación. 
Además los bailarines que asistieron a dicho trabajo de campo fueron muy 
pocos, y no hubo la difusión adecuada de los datos obtenidos en la 
investigación, donde cada bailarín le dio la interpretación que mejor le 
pareció. 
Los resultados en el foro no fueron muy buenos en lo referente a la 
interpretación simbólica que se necesitaba para que el público entendiera, 
en otras palabras el público, sólo observó lo estético y lo teatral del 
guión escénico pero no entendió el porque de la danza. 

Ulises Revilla López.  
Cd. Nezahualcóyotl. 1996. 
 
 
 

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