REGION DE LOS YAQUIS
El grupo Yaqui que habita una región situada en las márgenes norte y sur del río Yaqui suma más de 10,000 almas. Los yaquis considerados como "sometidos" al gobierno federal están distribuidos en los pueblos de Cócorit, Bácum, Torín, Vícam, Tótam, Huíribis y Belem, y los considerados como "alzados" están internados en la sierra.
Es relativamente fácil ponerse en contacto con los yaquis "sometidos", pues existen poblaciones numerosas a la orilla de la vía del Ferrocarril Sud Pacífico, a la altura de la estación de Vícam. Hay además pequeños núcleos de yaquis distribuídos en algunos distritos del norte y sur del Estado, pero el núcleo principal vive, como ya dijimos antes, a lo largo del río Yaqui.
FIESTAS TRADICIONALES
La fiesta principal que realizan lo yaquis es la Semana Santa. Los preparativos comienzan el primer viernes de cuaresma; sigue en importancia la fiesta de San Juan (24 de junio), que se celebra con todo esplendor en el pueblo de Vícam (a 2 kilometros del Ferrocarril Sud Pacífico), donde, tres días antes de la fiesta, se reúne gente de los ocho pueblos ya nombrados; el 1º de julio, se reúnen también indígenas de esos pueblos en Betaconsica (a 12 kilómetros de Bácum) para celebrar la fiesta de la Virgen del Camino, patrona de los vaqueños; el 31 de julio se celebra la fiesta "del Virgen de San Ignacio", patrón del pueblo, en Torín; la fiesta de la Santa Cruz (3 de mayo) la celebran a la víspera de este día; el 12 de diciembre es la fiesta local de Cócorit; el mes de noviembre celebran fiestas y ceremonias rituales en memoria de sus antepasados difuntos.
En estas fiestas intervienen las danzas y música de la región: Pascolas, Venado, Coyotes y Matachines. Durante la ferias se queman toritos (Toras), cohetes y otros variados fuegos artificiales.
PÓTAM • ORGANIZACION MILITAR
Al llegar a Vícam, fui informado, tanto por las autoridades militares como civiles, de que si me trasladaba a Pótam, podría realizar mis investigaciones satisfactoriamente, puesto que la totalidad de los indígenas yaquis que habitan este lugar forman el tercer batallón auxiliar yaqui, compuesto por 250 individuos de tropa, mandados por el coronel S. Ochoa Inzunza y organizados conforme a la plantilla orgánica de la Secretaría de Guerra. Esta organización militar me garantizaba plenamente la posibilidad de recoger toda clase de datos, música, fotografías, etc., de las ceremonia rituales de la Semana Santa. Recivido cordialmente por el coronel Ochoa Inzunza, fui presentado al "maestro" de ceremonias religiosas, el indígena yaqui Leónidas González. Las ceremonias iban a tener una excepcional brillantez debido a que se reunirían gentes de tres pueblos para celebrar la Semana Mayor. Todo esto hacía presumir un gran éxito de organizar el trabajo de investigación, se me dijo que tenía que hablar con el gobernador indígena de Pótam, y al exponerle mi proposito, me contestó que tenía que consultar "el caso" con los gobernadores de los otros pueblos, que llegarían, para deliberar, precisamente al día siguiente, pues, según supe más tarde, ya se había extendido por toda la región la noticia de mi llegada a Pótam y se sabía también el objeto de mi viaje. Después de larga conversación con un viejo cacique que estaba dispuesto a ayudarme en todo, y después de muchas entrevistas con los governadores, se me dijo terminantemente que "el pueblo" Yaqui" se negaba a permitir que se tomara una sola fotografía y ningun dato de las ceremonias. Tampoco permitía que se anotara la música, y si se contravenia dicha disposición, se verían obligados a destruir la cámaras fotográficas y papeles que yo llevaba. Solamente se me autorizaba a ver de lejos las ceremonias.
Cuando notifiqué a los jefes y oficiales del campamento militar de Pótam de la determinación de los indígenas, me recomendaron "prudencia y resignación", pues los yaquis "eran capaces de todo".
No pudiendo modificar unas circunstancis tan poco propicias, tuve que anotar a escondidas la música de Pascolas, Venado y cánticos religiozos, y mucho me expuese y comprometí al "maestro" Leónidas González, yendo a visitarlo de noche, para obtener los datos que más adelante se encuentran.
SITUACION Y POBLACION
Pótam es un campamento militar que está situado a 12 kilómetros de Vícan y a 2 kilómetros del río Yaqui en su rivera norte. Está integrado por cerca de 1,500 habitantes (1933), familias yaquis y familias "yoris" (como llaman los yaquis a blancos y mestizos). Es raro ver mezclados a yaquis con "yoris". Aquí, como en todos los demás poblados, tratan de aislarse siempre de ellos y hacen vida independiente. Hay, en el centro del poblado, construciones de adobe o mampostería, y las habitaciones de los indígenas son en su mayoría de carrizo, simplemente, o recubiertas de barro, con los techos de palma o zacatón. Están rodeadas de un cobertizo de carrizo. El espacio comprendido entre la casa y el cobertizo sirve de patio o terracorral donde se tienen los animales domésticos. Llama la atención la absoluta limpieza de las habitaciones y el orden que dentro de ellas se observa. Las mujeres son trabajadoras y se dedican a los quehaceres de la casa y a cuidar sus niños. Los hombres son de complexión fuerte y de elevada estatura. En general, parecen ser características de esta raza el color de la piel, moreno rojizo; ojos pequeños, de mirada penetrante, ligeramente rasgados hacia arriba, como los de los individuos de raza asiática; nariz aguileña; boca de labios delgados pero dibujados vigorosamente. En su trato con los blancos, losyaquis son absolutamente reservados, herméticos, debido a la desconfianza que sienten hacia los blancos y mestizos. Solamente estando profundamente convencidos de que el objeto que uno persigue no les puejudica en nada, se resuelven a contestar discretamente a las preguntas que se les hacen. La indumentaria de las mujeres consiste en enagua de olán, blusa, zapatos y rebozo sobre la cabeza. Tienen preferencia por los colores brillantes. Los hombres usan por lo general pantalón de mezclilla, camisa blanca o de color y sombrero de palma, de copa pequeña y alas arriscadas, o sombrero texano; indistintamente usan zapatos, huaraches o van descalzos.
CEREMONIAS DE SEMANA SANTA
Entre los individuos que toman parte en las ceremonias que se desarrollan durante la Semana Santa, fuguran en primer termino los "chapayecas" o "fariseos". Su importancia reside en su obsoluto poder de mando que tienen desde el Miércoles de Ceniza hasta el Sábado de Gloria. Cuando recorren el pueblo, van apoderánadose de cuanto se les antoja, que más tarde devuelven a cambio de una limosna para la fiesta, y nadie se atreve a reclamar lo decomisado, por temor de ser azotado impunemente por los chapayecas o "chapacooba", como también los llaman. "Chapayeca" en yaqui significa nariz larga.
Los Chapayecas usan un saco largo o cobija, sujeto a la cintura por un grijuútiam (cinturon hecho de pezuñas de venado suspendidas de correas de cuero curtido del mismo animal, que al chocar unas con otras producen un sonido peculiar). Sujetas a las piernasy a guisa de palainas, llevan unas pieles de venado o chivo. Todos lleva máscaras de cartón, policromadas, de forma cilíndrica, con grandes orejas y larga nariz. La máscara para los chapayecos es de gran significación, pues sin ella no tienen ningún poder. Tanto para ponerse como para quitarse la máscara, tienen que acostarse y persignarse, pues si no cumplen con este rito, su alma, al morir, quedará "errabunda y perderá el camino". Antes de ponerse la máscara y estando postrados, se colocan en la boca la medalla de un rosario bendito, que les impide hablar y escupir, pues si hablan una sola palabra se condenan. Los chapayecas se comunican unos con otros por medio del ruido que produce un machete de madera, policromado, que portan en la mano derecha y hacen chocar frecuentemente con una especie de puñal, también de madera, que portan en la mano izquierda. Así platican, según ellos, y si quieren comunicarse algo de importancia, se lo dan a entender por señas, se tienden en el suelo, y con la cara lo más cerca posible de la tierra, se quitan la máscara, la medalla de la boca, se santiguan y hablan sin levantarse.
Hay dos clases de chapayecas, los que se inician y los que empeñan este comitivo como cumplimiento de un voto. El que se inicia tiene que asistir, acompañdo de su madrina, a una ceremonia especial que se efectúa en la capilla. Durante ella las "cantadoras" entonan cantos antiguos y se toca música ritual con flauta y tambor. El chapayeca iniciado tiene que ejercer durante toda su vida; el que ha hecho un voto, desempeña el cargo durante tres años consecutivos, en Semana Santa.
El primer viernes de cuaresma, a las 3 de la tarde, como principio de las ceremonias preliminares de la Semana Mayor, celebran una procesión, en la que llevan el Señor en andas y al frente de la cual va el pueblo. Poco después salen los guardias, armados con lanzas, y los "Pilatos", que llevan capa de lana negra y se cubren la cabeza con un paliacate y un sombrero de fieltro negro. Su traje es común de la región. Portan un carrizo en cuyo extremo superior se ata una especie de puñal de madera con la punta hacia arriba; el mango se cubre con una pequeña reproducción del "túnico" de Jesús, al que llaman "lacre". La procesión recorre el Víacrusis, entonando cánticos religiosos durante todo el trayecto hasta su regreso a la iglesia. Estas mismas ceremonias se repiten durante los viernes siguientes. Cada viernes concurre un chapayeca distinto. El cuarto viernes, los "judíos", que son representados por los chapayecas, alcanzan a la virgen madre en la XIV cruz y la "aprehenden". Con guardias de vista la conducen a la iglesia. Esta es la primera vez que prenetan los chapayecas en la iglesia. El quinto viernes "aprehenden" al Señor en la iglesia y lo amaran. Un Pilatos monta a caballo y después de rodear todo el víacrusis, desmonta ante la cruz mayor y se dirige a la iglesia a adorar al Señor.
DOMINGO DE RAMOS. El sábado que precede al Domingo de Ramos, el pueblo prepara la entrada de Jesús an Jerusalén. Este día se bailan Pascolas y la ceremonia se prolonga durante toda la noche. Al amanecer es recibido el Señor con palmas adornadas y benditas y salen todos de la iglesia en procesión. Después de estas ceremonias se organizan dos "guardias": en la primera, en torno de una cruz de madera de mezquite se colocan, clavados en el suelo, los machetes y puñales de madera pintada y las máscaras de los chapayecas, los túnicos de los "escribas" y las banderas rojas de los "comandantes"; en la otra se colocan también en torno de una cruz de madera las banderas azules de los camandantes, y las lanzas y espada de metal de las "caballerías", que representan a los fieles o creyentes.
LUNES SANTO. A las 9 de la mañana sale la procesión de la iglesia, recorre el viacrusis y regresa al interior de la iglesia, donde se celebran las ceremonias de ritual. Forman esta procesión "Pilatos a caballo, escribas, fariseos, maestros, gobernadores, cantores y pueblo", conducen al Señor en andas.
MARTES SANTO. Se repite el ceremonial del día anterior.
MIÉRCOLES SANTO. Ceremonia de las tinieblas. A las 11 de la noche se van acercando los fieles a la iglesa, y los personajes principales que toman parte de la ceremonia esperan la hora de las tinieblas alrededor de grandes fogatas. A las 12 penetran todos en la iglesia y se cierran las puertas. El "maestro" entona salmos y antífonas y las "cantoras" responden. Depués de cada salmo apagan una vela de las quince que están colocadas en el tenebrario. La última vela, llamada "María", es colocada encendida detrás del altar. Cuando el interior de la iglesia está a oscuras, los fariseos y la "caballeria" se pegan fuertemente con chicotes durante una hora. Mientras tanto las cantoras entonan el Miserere, y al terminar, colocan la vela "María" en el altar y se encienden todas las otras velas. Los fieles que entran esa noche en la iglesia deben permanecer en ella hasta el día siguiente. Las puertas son abiertas a la salida del sol.
JUEVES SANTO. A las 8 de la mañana sacan al Santísimo en procesión. Al paso de ésta, los fieles arrojan al suelo sus cobijas y rebozos para que pase la procesión sobre ellos. De regreso en la iglesia y al cantar Gloria, se quitan los badajos y las campanas. En sustitución de la tradicional matraca, los Yaquis usan una especie de paleta de madera llamada "cuta campani" (campana de palo), provista de unas argollas que producen un sonido semejante al de matraca. Toda la concurrencia permanece "de guardia" en el interior de la iglesia mientras los chapayecas van a buscar al "Viejo", en un acuerdo especial de fariseos, se elige al anciano más honrado y de mejores antecedentes en la comunidad, para para que haga el papel del Señor " durante las tres caídas". También es escogida una viejecita a quien llaman "Serafina", la cual durante la "útima cena" atiende al Señor y a los apóstoles sirviéndoles los platos de comida y los jarros de agua.
Al llegar los fariseos a la casa del Viejito, éste ya está preparado para salir y los acompaña por todo el pueblo, hasta llegar a la iglesia. Salen de ésta, a las 3 de la tarde, los "maestros, gobernadores, tropa y pueblo" acompañando al Viejito hasta la casa donde debe celebrarse la "última cena". Un grupo de cinco doncellas preparan la cena que consiste en pinole con chichiquelite, pescado, alverjones cocidos, ostiones guisados con verduras, frijoles cocidos, blaquillos fritos, capirotada, calabazas cocidas en forma de atole, chocolate, café, pan y tortillas de maíz. A la sombra del cobertizo de la casa, se tienden en el suelo esteras de carrizo ("jipeetan ") y sobre éstas se extiende un mantel nuevo, que no haya sido usano antes por nadie, y que, después de la cena, es recogido por el "sacristan" para guardarlo. Los comensales se sientan en cuclillas. Para hacer llegar de la cocina a la mesa los pequeños platos que contienen alimentos, pasan de mano en mano de los ocho gobernadores y son entregados a la Serafina, quen los distribuye entre los comensales, pricipiando por el Señor. Después de consumir el Señor y los apóstoles el primer manjar, los platos, que deben quedar completamente vacíos, son recogidos por la Serafina, la cual los va entregando uno a uno al primer gobernador, para que vuelvan a la cocina, pasando de nuevo por las manos de todos los gobernadores. Al recivir o entregar el platito, cada gobernador hace una pequeña genuflexión. Una vez todos los platitos vacíos han llegado a la cocina, se envía el segundo manjar. Se repite el mismo ceremonial y así se prosigue hata terminar la "última cena". Mientras tanto una flauta y un tambor están tocando y las cantadoras entonan el Miserere. El "sacristan mayor" trae un lienzo nuevo para limpiar la boca de los comensales. Al terminar la comida, pasa de mano en mano una pequeña vasija con agua, para que tomen de ella.
Mientras tiene lugar la "última cena", los chapayecas efectúan unas especie de carrera de relevos en todo el Viacrusis. En cada cruz de madera, clavada en el suelo y que corresponde a una estación, se coloca un chapayeca. El que está en la primera cruz sale corriendo hacia la segunda. Lleva en sus manos la "cuta campani", hace su recorrido sonándola fuertemente y se la entrega al chapayeca que le espera en la segunda cruz; éste, a su vez, sale corriendo y todando la "cuta campani" , que entrega al tercer chapayeca, y así se van relevando hasta completar tres vueltas al víacrusis. Una vez terminadas las ceremonias de la "última cena", se levantan todos y se organiza una procesión para conducir al Señor (el viejito) a la iglesia. En ese lugar, el "capitan de caballeria" desnuda al Viejito detrás del altar, lo cubre con un lienzo blanco, nuevo, y los esconde en un lugar en que no sea visto por los chapayecas. Estos entran en el templo acompañados del Pilatos y preguntan por el "hombre traidor y hechicero que ceno en la cima". El sacristán contesta que no está en ese lugar. Se repite la pregunta por tres veces, y cada vez se contesta: "No está aquí ese hombre, lo puede buscar por dondquiera". Lo buscan, y mientras tanto el capitán de caballeria lo cubre con un sarape, lo saca por entre la "tropa", ocultándolo, y lo lleva hacia la cruz mayor, acompañdo de los apóstoles. Al llegar a ésta, los fariseos lo buscan, siguen con ahinco las huellas de sus pasos y los rodean, se acuestan a cada lado de la cruz y "el señor los castiga" con una vara que trae consigo. A cada golpe se levanta un fariseo, y una vez que los ha "castigado" a todos, el Señor corre hacia la cruz de la primera estación del viacrusis, seguido por toda la tropa. En esta estación y en las siguientes, se repite la ceremonia descrita.
Los maestros y los apostoles permanecen en la cruz mayor. Cuando regresan los fariseos a la cruz mayor, persiguiendo el Viejito, se reúnen todos y se dirigen al interior de la iglesia, donde cambian de ropa al Viejito, que permanece en el interior. En procesión sacan la imagen del Señor en andas y recorren nuevamente el Viacrusis, y al regreso, la imagen es depositada en el "Huerto de los Olivos", representado con ramas de péchiga y álamo en un lugar cercano. Durrante la "Oración del Huerto" sale de la iglesia el "Judas Iscariote", que es representado por el primer chapayeca, y acompañado de la tropa se dirige al "huerto" en busca del Señor y, al encontrarlo, le da el beso tradicional y los fariseos prenden al Señor y lo conducen, amarrado, a la iglesia para juzgarlo. Permanecen todos en la iglesia, vigilando al Señor, hasta el día siguiente.
VIERNES SANTO: De la 8 de la mañana a las 4 de la tarde están los fieles adorando al Señor en el interior de la iglesia. Representan el acto de la crucifixión a esa hora y después sacan la imagen del crucificado en procesión. Hacen también la ceremonia del descendimiento, y el cuerpo del crucificado es entregado a la Virgen Madre. Entonces se organiza una gran proscesión en la que llevan también imágenes de Pótam, Ráum y Huíribis. En primer término llevan tres cruces de madera a las que siguen tres urnas de cristal adornadas con flores de metal y papel de todos colores, que son llevadas en hombros de los maestros. Dentro de una de ellas llevan el cuerpo ensangrentado del Señor. Siguen tres imágenes de la Dolorosa, cubiertas con un gran manto negro que deja sólo la cara al descuberto. Estas imágenes tienen un positivo valor artístico para su extraordinaria expresióny por el primitivismo que acusa su construcción. Son llevadas en hombros por los individuos más representativos del pueblo. Los judíos van formando valla y los "maestros, cantoras, escribas, Pilatos, comandantes", etc., van en la procesión, ocupando cada grupo del lugar que le corresponde. El pueblo precede la procesión, que solemnemente recorre todo el víacrucis y entra en la iglesia. Sacan al Señor de la urna y lo colocan nuevamente en la cruz. Un judío se sitúa al pie de la urna para "cuidar" al Señor. Llega Pilatos con la tropa y pregunta si está todavía el Señor. El Fariseo contesta que sí. Al buscarlo no lo encuentran y el fariseo es llevado ante Pilatos para ser interrogado. El fariseo se tapa la cara. Los demás atestiguan que el Señor estaba allí. Los judíos sacan la urna para hacer creer al pueblo que el Señor está en su interior. Depositan la urna en la "guardia" y "le hacen fiesta" con guitarras, tambores, flautas y sonajas alrededor de una hoguera, "para celebrar la muerte de Jesús". La ceremonia dura hasta el amanecer. En el interior de la iglesia, durante la "velación", las flautas tocan los Clamores de la Virgen y las "cantoras" entonan el Miserere.
SÁBADO DE GLORIA: A las 4 de la mañana, el "maestro canta las profecías", y mientras tanto, en el exterior de la iglesia, los "chapayecas" construyen un Judas de grandes dimensiones, lo montan en un burro y lo hacen dar la vuelta al Víacrusis, mientras tocan las mañanitas, y el Adiós con violñn, guitarra y tambor, y hacen la parodia de incensarlo con el humo de basuras y zacates secos. Al llegar la la "cruz mayor", lo desmontan y lo clavan en el suelo, y al "abrir la Gloria" lo queman. Cerca de las 10 de la mañana salen de la iglesia en procesión los "maestros" acompañados de la "tropa", excepción hecha de los "chapayecas", que permanecen ocultos detrás de la "cruz mayor". Van cantando la letania mayor, deteniéndose cada tres pasos, hasta llegar a la "cruz mayor", de donde regresan cantando hastta el interior de la iglesia. Los "chapayecas", que se muestran indignados, siguen la procesión hasta la puerta, donde se detienen, pues los :"ángeles guardianes" no les permiten el paso. Salen los "ángeles", que son representados por un grupo de niñas vestidas de blanco, con una corona dorada o flores en la cabeza. Llevan en la mano un pequeño machete de madera y persiguen a los "chapayecas" hasta la "cruz mayor", que se encuentra enfrente de la iglesia. En este momento se "abre la primera Gloria". Regresan los "ángeles" cantando y se colocan detrás de la cortina morada que cubre la puerta de la iglesia; los "chapayecas" los siguen cautelosamente hasta dicha puerta y por segunda vez son persiguidos por los "ángeles guardianes" hasta la "cruz mayor". Se "abre la segunda Gloria" y los "ángeles" retornan nuevamente a su sitio detrás de la cortina. Los "chapayecas" hacen el último intento de penetrar en la iglesia, los "ángeles" los persiguen y al llegar a la "cruz mayor", los "chapayecas" se tiran boca abajo y cada uno de ellos es cubierto con un sarape por su madrina. Las madrinas reconocen a sus ahijados "chapayecas" por un moño de listón de color que les colocaron en el brazo el primer día de su actuación. Llegado el momento, los "fariseos" se quitan todas sus insignias, y completamente cubiertos, son llevados por las madrinas hasta el interior de la iglesia en donde quedan exentos de toda responsabilidad al recibir la bendición de manos del "maestro". Un gupo de niños llamados "tenanches", que portan pequeñas banderas, los bendicen también con ellas. Desde la última persecusión de "chapayecas", ha sido difinitivamente "abierta la Gloria", al abrirse la cortina de la puerta de la iglesia. Las campanas repican, los cohetes explotan, los Venados, Coyotes y Pascolas bailan con entusiasmo a cada lado de la puerta de la iglesia, los Matachines bailan en el interior, y las mujeres del pueblo arrojan al aire hojas de péchiga y pétalos de flores de todos colores. Es una alegría desbordante lo que manifiesta el pueblo durantes esos momentos.
Con anterioridad ha sido preparada la enramada en donde han de ejecucartse las danzas durante el Sábado de Golria y Domingo de Resurrección. Esta enramada consiste en una serie de troncos de árbol, clavados en el suelo en un espacio de 15 metros de largo por 5 de ancho, y que sostienen, a una altura aproximada de 2 metros, un techo de carrizos y ramas de álamo y péchiga. El fondo y los lados son cubiertos con carrizos y se deja libre el frente que mira a la iglesia. Al lado izquierdo se instala un altar provisional para colocar la imágenes que son traídas de la iglesia. A la derecha se colocan bancos de madera para que se sienten los músicos, los "gobernadores" y los principales organizadores de la fiesta. Toda la superficie del suelo que ocupa la enramada es cubierta con esteras de carrizo.
Después de " abrir la Gloria", los Pascolas, Venados y Coyotes, acompañados de los músicos, se dirigen a la enramada y principia el festejo. Los "ángeles" ocupan las esteras que quedan frente al altar y los danzantes el lado opuesto. El pueblo rodea la enramada.
Indumentaria de Danzantes: El Venado, figura principal de la danza de este nombre, se cubre la cabeza con un paño blanco que se amarra fuertemente hasta la altura de los ojos, dejando caer las puntas de la tela hacia atrás. Sobre la cabeza y sujetada con correas bajo la barbilla, se ajusta una cabeza de venado disecada, adornada con cintas de color, mascadas o flores de papel o naturales. En el cuello lleva rosarios o collares de chaquira blanca con medallas. El torzo queda desnudo. De la cintura a la rodilla se lía un rebozo azul, a quisa de enagüilla, y se lo sujeta con una ancha faja de lana azul o negra. Sobre la faja se coloca el "grijuútiam" (cinturón de pezuñas de venado) o un cinturón con grandes cascabeles colgantes. En los tobillos se ata dos tiras de "ténabaris" (capullos de mariposa secos) que producen un sonido peculiar al moverse los pies durante la danza. En las manos lleva dos grandes sonajas de bules.
Los Pascolas llevan la cabeza descubierta y lucen un mechón de cabellos, que llaman "vela", sujeto con una cinta de color enrollada en la parte superior de la cabeza. En el cuello llevan collares de chaquira blanca y negra con medallas. Sujeta a la cabeza llevan una máscara de madera, decorada en blanco y negro, con bigote, barba y cejas de ixtle. Esta máscara se la ponen detrás de la cabeza, y se la colocan en la cara cuando bailan determinados pasos. El torso queda desnudo.De la cintura para abajo se lían un sarape de color gris o café, de lana, sujeto a la cintura con una faja de lana azul o roja cuyos extremos se amarran arriba de la rodilla, dándole al sarape el aspercto de pantalones de montar. Sobre la faja, en la cintura, usan cinturones de cascabeles o "grijuútiam". Llevan enrolladas en los tobillos dos tiras de "tenabaris". En la mano derecha llevan una sonaja de discos de bronce montados entre dos pequeñas tiras de madera, a la que llaman "zeenazo", y que hacen sonar golpeándola contra la mano izquierda.
Los danzantes que hacen de Coyotes se cubren con un sarape, que llevan sobre la espalda. Se adornan la cabeza con penachos de pluma de águila que les cubre la frente y caen hacia la espalda, semejantes a los que usan los indios pieles rojas de Nuevo México. En la mano izquierda llevan un gran arco de caza que golpean rítmicamente con un carrizo en cuyo extremo se han practicado varios cortes siguiendo el hilo del carrizo, para hacerlo más flexible y sonoro.
Los Matachines usan camisa y blusa blancas. Llevan en la cabeza una pequeña corona de flores de palel de colores; en la mano izquierda una pequeña sonaja y en la derecha una especie de penacho de plumas. Terciados en el pecho llevan listones rojos.
Instrumentos: Los instrumentos con los que se ejecuta la música de la Danza del Venado son: flauta, tambor, bule de agua y raspador. La flauta y el tambor son tocados simultáneamente por un solo individuo. Con el dedo meñique de la mano izquierda sujeta la correa del tambor, el cual apoya en las rodillas. Con el dedo pulgar de la misma mano tapa el orificio inferior de la flauta, con el índice y el medio tapa los dos orificios superiores y con el meñque y anular sostiene el instrumento en posición adecuada. En la mano derecha tiene el palillo con que toca el tambor. Como todos los músicos de la Danza del Venado, se pone en cuclillas para tocar. El bule de agua consiste en una jícara, de forma semiesferica, que se coloca, con el borde hacia abajo, sobre la superficie del agua contenida en un recipiente de barro, de unos 50 centímetros de diámetro, que está embutido en el suelo. Con la mano izquierda y por medio de un cordon sujeto a la jícara, el ejecutante la mantiene en posición adecuada, y con un pequeño palo que empuña en la mano derecha la golpea en su parte saliente. El palo está cubierto con hojas de maíz, sujetas con hilo de algodón, que tienen por objeto amortiguar el golpe de la madera. Este instrumento es quizá el de sonido más bello entre los percutores indígenas. Tiene, además, notable intensidad. El raspador consiste en una tira de madera de Brasil, de 60 centrimetros de largo por 2 de ancho. Tine en toda su extensión estrías o cortes laterales que producen un sonido semejante al del güiro, al pasar sobre elllas, de un extremo a otro de la tira, una pequeña vara de la misma madera. Uno de los extremos del raspador lo sostiene en una mano el ejecutante, y el otro lo descanza sobre una jícara colocada boca abajo en el suelo, y que sirve de caja de resonancia. Los músicos que tocan el raspador entonan durante la danza cantos muy primitivos en lengua yaqui. Son en su mayoría medolías pentáfonas.
Los Pascolas bailan con acompañamiento del violín y arpa. La música de estas danzas es en su mayor parte española tradicional y mestiza.
La música de los Matachines la tocan dos violines solos.
Danzas Rituales: La Danza de Matachines es de procedencia española y esta considerada como una danza religiosa cristiana. Casi siempre se baila dentro de las iglesias y durante las procesiones. En Semana Santa, los Matachines pricipian su danza al "abrirse la Gloria", dentro de la iglesia; por la tarde bailan afuera de la enramada. Durante la noche del Sábado Santo danzan dentro de la iglesia, y el Domingo de Resurrección, dentro de la enramada, hasta el mediodía. La danza consta de varios pasos. Los danzantes se colocan en dos hileras y durante la danza hacen evoluciones sencillas, pero vistosas. Sus pasos son muy variados y la música es interesante por la forma en que dialogan los dos violines.
La danza más interesante que existe entre los yaquis es la del Venado. o "Juego del Venado y los Coyotes" como la llaman en la región. Inicia el tambor un rítmo marcado y monótono y sigue una melodía peculiar, tocada en una flauta mientras el danzante que hace de Venado, se coloca con toda calma el paño blanco y la cabeza disecada de venado, y toma en sus manos las sonajas de bules. Una vez que está en condiciones de danzar, sacude las sonajas repetidas veces, y el danzante toma una actitud expectante, para seguir imitando admirablemente todos los movimientos y actitudes de satisfacción, temor, reposo, carrera, observación, etc., del venado. Es una danza de libre creación en la que el danzante sólo se sujeta al rítmo de la faluta y de los instrumentos percutores y desarrolla una serie de actitudes de una fuerza plástica y dinámica extraordinaria.
Cuando cambia el motivo de la flauta, el Venado se retira algunos pasos y los Coyotes inician una danza movida en la que se atacan mutuamente haciendo gala de un gran buen humor y una extraordinaria agilidad de pies.
Interviene el Venado danzando con un Coyote y se inicia el juego de la persecusión del Venado por los Coyotes. Las actitudes y movimientos del Venado son violentos y nerviosos, en tanto que los de los Coyotes son de cautela, acecho y ataque. El juego termina con la muerte del Venado.
Siempre se alterna la Danza del Venado , acompañada con los instrumentos mencionados, con las danzas de Pascolas, acompañadas con violín y arpa.
Este grupo de danzantes inicia su baile al "abrirse la Gloria del Sábado", siguen bailando en la enramada todo el sábado hasta el amanecer del domingo y terminan al mediodía. La Danza del Venado, por su indumentaria, música, instrumental y el sentido peculiar que tiene, está considerada como prehispánica.
La noche del Sábado de Gloria son llevadas solemnemente la imágenes de la iglesia a la enramada , en una procesión fantástica, iluminada con cohetes y luces de bengala rojas, que recortan vigorosamente sobre un fondo oscuro las figuras de los "maestros, cantoras, Pilatos, escribas, comandantes", Matachines, Pascolas, Venados, Coyotes, músicos y pueblo.
A las 10 de la noche se enciende un castillo de fuego de artificio, mientras en la enramada cantan, danzan y toman aguardiente durante toda la noche.
DOMINGO DE RESURRECCIÓN: Antes del amanecer, sacan de la enramada la imagen del Señor resucitado, que porta una bandera roja en la mano. Colocan esta imagen en la segunda estación del víacrusis, donde permanece hasta que sale el sol. Desde la enramada hasta la puerta de la iglesia, hacen, con hojas de álamo, un camino para que pase por él la Virgen Madre, "Cuenta la tradición - dijo un "maestro" Yaqui - que la Virgen Madre oyó que allá lejos celebran una gran fiesta. Envió a la Magdalena para que la informara sobre el motivo de esta fiesta, pero la Magdalena no regresó. Después envió a San Juan Bautista y llegó hasta donde estaba Jesús". Toda esta tradición es representada y cuando regresa San Juan hacia la iglesia, vuelve a arrojar hojas de álamo para no perder el camino. La Virgen Madre, acompañda por la "tropa", viene en busca de su Hijo. Jesús va a su encuentro por el camino de hojas, acompañado de Pascolas, Venados, Coyotes y Matachines. Cuando se encuentran, se dirigen todos a la iglesia, con lo que todo el ceremonial y la fiesta se dan por terminados.
A los 40 días se celebra en Pótam la fiesta de la Ascensión, en la enramada, con el mismo esplendor que el Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección.
VISITA A LA ESCUELA RURAL DE PÓTAM
La escuela rural de Pótam es sostenida por el Gobierno del Estado. Asiste a ella un promedio de 135 alumnos, entre niños y niñas, el noventa por ciento de los cuales son indígenas yaquis y el resto mestizos. Fuimos atendidos por la señora Apolonia R. Viuda de Montaño, directora de la escuela. Presenciamos juegos de los niños indígenas, que consistían en imitar la actuación y actitudes de los "chapayecas". También se lograron algunas fotos de los chicos, que bailaron admirablemente Venados y Pascolas, acompañados por otros compañeros con instrumentos que improvisan con toda clase de utensilios que encuentran a mano. Sorprende ver la perfección con que los chicos ejecutan estas danzas. Además acompañan la danza con cantos muy sencillos, a los que han adaptado letras como ésta:
Máazo, Máazo
Ráscate el
espinazo
sácate un ojo
blanco
següata manaibé
Durante nuestra visita a la escuela tuve la oportunidad de anotar la letra y música de los siguientes cantos; Máazo, Jitasainuquia, Bura Bampo, El Coyote, Málichi y Canto a la Cuna.
MÚSICA RECOGIDA
La música qu se recogio en la región que habitan los indios yaquis, durante las ceremonias de Semana Santa celebradas en el campamento militar de Pótam, ubicado a 2 kilometros de la margen norte del río Yaqui, se puede dividir en cinco grandes tipos.: 1) La que corresponde a los cantos litúrgicos que entonan el "maestro" y las "cantoras" durante las ceremonias religiosas. 2) Los cantos indígenas en lengua yaqui, que cantan los indios durante la Danza del Venado. 3) La música ejecutada en flauta e instrumentos percutores para acompañar la Danza del Venado. 4) La música criolla y mestiza que tocan en violín y arpa para acompañar a los Pascolas. 5) Las Canciones y Corridos mestizos que canta el pueblo yaqui a dos voces, con acompañamiento de guitarra o sin élla y en lengua castellana.
1) MÚSICA RELIGIOSA: En la mayor parte de los pueblos habitados por indígenas yaquis no ofician sacerdotes durante las ceremonias religiosas. Hacen las veces de tales, de tiempo atrás, unos individuos llamados "maestros", que reciben una especial preparación para desempeñar su cargo. Poseen un amplio conocimiento de toda la liturgia y los ritos de la iglesia, y entonan, en latín y en lengua castellana, los cantos litúrgicos que han aprendido de "maestros" más ancianos que ya no actúan. Hay además un grupo de unas viente mujeres, que son las "cantoras". Estas contestan las letanías y también entonan cánticos religiosos durante las ceremonias. También existe un grupo de niñas que tienen a su cargo los cánticos de los "ángeles" el Sábado de Gloria y durante la velación de los niños que mueren.
2) CANTOS INDÍGENAS YAQUIS: Los yaquis acostumbran a cantar durante la ejecución de la Danza del Venado una serie de cantos en lengua yaqui alusivas a la danza. Regularmente el individuo que toca el raspador durante la danza es el que entona estos cantos, que encierran un extraordinario interés para el investigador, dado el primitivismo que se desprende de sus rítmos peculiares, sus giros melódicos característicos, y, sobre todo, los diversos tipos de escalas de cuatro, cinco y seis sonidos (tetráfonas, pentáfonas y exáfonas) que nos aportan las melodías de dichos cantos.
Algunas de estas melodías están construídas con sólo dos o tres sonidos, que desde luego no deben considerarse como tipos especiales de escalas, sino como el resultado de la fantasía de los autores anónimosde estas melodías, que no necesitaron de un mayor número de sonidos para expresar lo que ellos deseaban.
3) MÚSICA EJECUTADA EN FAUTA E INSTRUMENTOS PERCUTORES: La música recogida correspondiente al tercer grupo consta de siete melodías de flauta, oídas durante la ejecución de la Danza de Venado; una melodía de flauta denominada Clamores de la Virgen y el ritmo característico del tambor yaqui que tocan los indígenas durante algunas ceremonias rituales y especialmente a la salida del sol, al mediodía y al ocultarse el sol, como un llamado al pueblo para que recuerde a sus antepasados difuntos, durante los ocho días de la Semana Santa.
Llamo Motivos de la flauta a la serie de siete medodías anotadas, considerando que cada una de estas melodías es parte integrante de una melodía ininterrumpida. No disponiendo de máquina grabadora, es punto menos que imposible reproducir una melodía de esta naturaleza tomándola al dictado. En consecuencia, sólo fueron transcritos aquellos pasajes melódicos que eran repetidos, o cuya audición era muy clara y precisa. Estas melodías de flauta son acompañadas con instrumentos percutores: raspador, sonaja de bule, bules de agua y tambor yaqui, durante la ejecución de la Danza del Venado.
El motivo de flauta titulado Clamores de la Virgen se toca durante las ceremonias religiosas de Semana Santa.
4) MÚSICA CRIOLLA Y MESTIZA: Se toca en violín y arpa, como acompañmiento a las Pascolas. Las melodías en su mayoría constan de dos partes, modulando por lo general en la segunda parte a la subdominante o a la dominante. El violín modula fácilmente alterando el 7º o 4º grado, pero el arpa, por estar afinada diatónicamente, no puede producir ningun sonido alterado, pues carece de pedales especiales para el caso. Esto obliga al ejecutante de arpa a emplear instintivamente dibujos melódicos o acordes en los que no intervengan sonidos extraños al tono en que se está tocando. El estilo de esta música tiene una fuerte raigambre española, que ha sido conservado por tradición hasta nuestros días. El acompañamiento del arpa es base de acordes perfectos mayores y menores, empleándose muy rara vez el acorde de 7a de dominante. Esta música la ejecutan alternada con la flauta y percusiones. Un solo Son es repetido numerosas veces, llegando en ocasiones a 10 minutos de duranción.
5) CANCIONES Y CORRIDOS:
Este tipo de música mestiza es el más generalizado en la
República. En la región que visité (Pótam)
abunda extraordinariamente. Los intervalos más frequentes que se
producen en la ejecución de cantos a dos voces son los de 3a y 6a,
apareciendo como una característica regional algunos intervalos
de 4a y 5a, que dan a la melodía de la segunda voz un movimiento
mucho más espontáneo. Los giros melódicos son bellos
y poseen un hondo sentimiento indígena. Estas Canciones y Corridos
se cantan a dos voces, con o sin acompañmiento de guitarra y siempre
bajo la influencia del alcohol, pues los yaquis en su estado normal se
niegan absolutamente a cantar. Los textos son en su mayoría en castellano.
La letra de los dos Corridos 16 de septiembre e Isabelita y de las dos
Canciones Lo Necesito y No estés triste, no se pudo conseguir porque
los cantadores se negaron terminantemente a dictarla.
REGION DE LOS SERIS
SITUACION GEOGRAFICA
La siguiente región
que visité durante la semana del 23 al 30 de abril fue la habitada
por los indígenas seris.
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