LA
POBLACION
Chichihualco es un pueblo, cabecera del municipio de Leonardo Bravo, que se encuentra ubicado a 40 kilómetros al noroeste de Chilpancingo. Está asentado en un amplio valle al pie de las estribaciones de la Sierra Madre del Sur a 1,230 metros sobre el nivel del mar.
La población es muy antigua. Fue fundada por los cohuixcas, tribu de filiación náhuatl, alrededor de los siglos XII o XIII cuando menos. El nombre de Chichihualco significa"lugar de nodrizas" (del náhuatl chichíhua, que quiere decir "la que tiene senos, nodriza"; y de co-en, locativo). Probablemente debió su nombre a que las mujeres de aquellas épocas recibían niños para su crianza.
Actualmente los habitantes se dedican a la agricultura primitiva, siendo muy tradicionalistas en sus costumbres, no permitiendo que el modernismo influya de manera determinante en ellas.
LAS FIESTAS CHICHUALTECAS
Dos son las fechas importantes en el calendario festivo religioso de la localidad: el 3 de mayo, día de la Santa Cruz; y el 28 y 29 de septiembre, días de San Miguel Arcangel, patrón del pueblo.
Cada 28 de septiembre por la mañana los integrantes de diversas danzas se reunen en la Capilla del Barrio del Calvario, ubicada al sur de la población, en lo alto de un cerrito, en tanto que los demás pobladores se congregan a lo largo de las calles principales Emiliano Zapata y Nicolás Bravo por donde habrá de pasar la procesión.
Los miembros de las danzas de "Los Tlacololeros", "Los Viejos", "Los Pescados", "Los Conejos", "Los Diablos", "Las Pastoras", que son niños, jóvenes y personas adultas, bajan en alegre peregrinación por las empedradas calles del lugar.
Además de las danzas participan varios carros alegóricos en los cuales el tema principal es San Miguel Arcangel. Niños, niñas, muchachas y muchachos se visten como San Miguel Arcangel, la Virgen María y otros santos y ángeles.
Los carros se adornan con milpas, tela de satín, flores de cempasúchil, cuchara de campo (sotole) y flores artificiales de tela y papel.
Acompañan esta procesión la banda de música de, viento llamada también "chile frito", y varias personas que cargan un arco de cucharas de campo (sotole) y flor de cempasúchil que será colocado en la puerta de la capilla de San Miguel, como una ofrenda al santo.
En esta procesión bajan varios grupos o "paradas" de Tlacololeros que van separados unos de otros por otra de las danzas que participan. Esto se hace con el fin de evitar enfrentamiento entre los barrios que representan. Para mayor seguridad vigilan este desfile algunos policías. Cada grupo de tlacololero va acompañado de su "pitero" y avanzando en dos filas van bailando el son llamado "de la entrada", siempre con el tigre al frente hasta llegar a la calle que está enfrente de la iglesia de San Miguel Arcángel.
En este lugar los tacololeros ejecutan la primera parte de esta danza que consiste en once sones. De aquí los ejecutantes se trasladan a las casas de las personas que los inviten a bailar y a tomar mezcal o cualquier otra bebida comercial.
ORIGEN DE LA DANZA
El antecedente inmediato de los tlacololeros es la danza llamada de "los zoyacapoteros", originaria de Chilapa, misma que en la actualidad ya no se ejecuta.
"Los zoyacapoteros" reciben este nombre por el zoyacapote que los ejecutantes de la danza utilizaban como vestuario. El zoyacapote era una capa o capote elaborado con zoyate de palma, siendo el zoyate la hoja que se seca en la misma planta.
La música, las relaciones y la coreografía era muy similar a la que ahora tienen "los tlacololeros", siendo una diferencia notable el vestuario.
El origen de "Los zoyacapoteros" es indudablemente indígena como lo pueden atestiguar las siguientes características: los nombres, tanto el de la danza como el de los personajes (zoyacapotero), son en lengua náhuatl; el tigre que en ella aparece es indudablemente el ocelote mexicano, los instrumentos son claras derivaciones de instrumentos prehispánicos y, por último la temática, que incluye técnicas agrícolas primitivas como la "tumba", la quema del tlacolol, la siembra y el cuidado de la misma de los perjuicios que hace el tigre, es típicamente autóctono.
En cuanto a su antigüedad es muy probable que se remonte a la época prehispánica. Debió haber sido una danza dedicada a una deidad del agua, posiblemente a Tláloc, en la que se propiciaban las lluvias para la obtención de buenas cosechas al ahuyentar y matar al tigre, que, representa el mal.
Para espantar al tigre se usaba un chirrión, cuyo sonido seco y fuerte simboliza, según unos, el sonido del rayo o, según otros, el ruido de la hojarasca del tlacolol al quemarse.
Parece ser que la danza de "los zoyacapoteros" para de Chilapa a Chichihualco con motivo de la primera visita pastoral que hizo a este último lugar el Excelentísimo Señor Obispo don Ramón Ibarra y González en el año de 1890.
En aquella época, debido a que las comunicaciones entre los pueblos eran sumamente difíciles porque solamente existían caminos de herradura, la visita, pastoral fue todo un acontecimiento por lo poco habitual de la misma. Al enterarse de ella y con el deseo de agradar al obispo, los chilapeños se trasladaron a Chichihualco para preparar la recepción.
Entre los eventos que organizaron estaba la presentación de la danza de los Zoyacapoteros con los nativos del lugar. Como entonces no encontraron los capotes de zoyate, los sustituyeron por costales de ixtle que utilizaban para transportar el maíz.
Probablemente en Chichihualco la danza tomó el nombre de "Los Tlacololeros", por la ocupación que tienen las personas que en ella intervienen. El tlacololero es la persona que se dedica al cultivo del tlacolol, siendo éste una porción de terreno ubicado en la ladera de un cerro, en el que el agricultor tiene que realizar "la tumba", labor consistente en quitar los arbustos y pequeños árboles de la futura tierra de labor. La basura, producto de "la tumba", es juntada y quemada con la finalidad de que la ceniza sirva de abono.
Varias personas de Chichihualco han contribuido a que la danza alcance la prominencia que actualmente tiene, entre ellos don Aurelio Adame, don Elpidio Adame, don Rodolfo Marino, don Braulio Adame y el profesor Miguel Alarcón. Este último está actualmente escribiendo un folleto que relata la historia y describe la danza y fue quien contribuyó de gran manera proporcionando datos para el desarrollo de este tema. En nuestros días don Rafael Adame ("Maizo") es quien mantiene esta danza más apegada a la tradición, ya que conserva todos los sones y las relaciones de la segunda parte.
Además de bailarse en Chichihualco esta danza se ejecuta en otras poblaciones del estado, con diversas variantes.
INTEGRANTES DE LA DANZA
El grupo o "parada" tradicional está formado por catorce personas agrupadas en siete parejas, además de el tigre y el acompañante musical de la danza, denominado "pitero". Diez y seis personas en total.
Los nombres de los personajes son los siguientes:
"El Maizo". Es el de mayor jerarquía en la danza. Es él quien se encarga de reunir a los tlacololeros, cuando se tiene que presentar la misma. Ya en su desarrollo es uno de los punteros: él marca con más precisión cada uno de los pasos de los sones que se ejecutan, da indicaciones a los demás integrantes acerca de su colocación y evoluciones y, en general, es el responsable del comportamiento del grupo. En caso de que surja una diferencia entre los tlacololeros él es quien decide lo que se debe hacer. Es también quien mata al tigre. Se puede afirmar que el Maizo es el hacendado.
"El Salvador". Es otro de los punteros de la danza, Es el segundo en jerarquía después del Maizo. En la segunda parte de la danza, en la que existen diálogos, al Salvador es al único al que se dirige el Maizo y es éste quien transmite al tlacololero las indicaciones y ordenes. Junto con el Maizo marca el ritmo de los sones. Se encarga de medir el tigre cuando aquel muere.
"El Tlacololero". Es el tercero en jerarquía. Generalmente su lugar es atrás del Maizo. Recibe ordenes de el Salvador y las trasmite a "La Maravilla". Es compañero del "Tapachero'.
"El Tapachero". Es quien escarba la tierra con el "chuzo" o "palo de sembrar". Debe su nombre a que después de sembrar tapa la tierra.
"El Tecorralero". Es el encargado de hacer los corrales de piedra llamados "tecorrales". Es compañero de" Teyolero.
"El Teyolero'. Es el peón del Tecorralero. Es quien arrima la piedra para que éste construya el tecorral.
"El Jitomatero". Es el sembrador del jitomate en el tlacolol. Su compañero es el "Chile Verde".
"El Chile Verde". Es el sembrador del chile verde en el tlacolol.
"El Ventarrón". Representa al viento que trae la beneficiosa lluvia. Es compañero de "El Rayo Seco".
"El Rayo Seco". Representa al rayo que precede a la lluvia.
"El Colmenero". Es el que se ocupa de recoger la miel de las colmenas silvestres. Acompaña a "El Frijolero".
"El Frijolero". Es el personaje que siembra el frijol en el tlacolol.
"La Maravilla":. Este personaje representa a la perra que acompaña al "Tlacololero" para seguir el rastro del tigre. Con la boca imita el ladrido de la perra. Bajo el brazo izquierda lleva un animal disecado que puede ser un tejón o una zorra. Recibe el nombre de "Maravilla" por su habilidad como rastreadora. Acompaña al "Xocoyotillo".
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"El Xocoyotillo". Es el menor o "Xocoyote" del grupo.
"El Tigre". Es el personaje que ocasiona perjuicios a los sembrados de los campesinos, quienes se unen, bajo las ordenes del Maízo, para matarlo. Durante la primera parte de la danza el Tigre siempre va adelante de las dos filas, teniendo libertad de movimientos y abriendo campo entre la gente. En la segunda parte de la danza es perseguido, muerto, pesado, medido y vendido.
"El Pitero". Es la persona que lleva el acompañamiento musical, y por lo tanto, su presencia es imprescindible. Aun en la segunda parte de la danza en la que predominan las relaciones, interviene.
Por el gran interés que despierta la danza en Chichihualco, una gran cantidad de personas, la mayoría jóvenes, tienen el deseo de participar en ella, por lo cual el número tradicional de siete parejas se ve rebasado en varias ocasioness.
LOS SONES
La danza se divide en dos partes: en la primera se ejecutan once sones y en la segunda se intercalan fragmentos musicales y relaciones, predominando estas últimas.
Los once sones de la prirhera parte son:
El primero: "La Entrada".
El segundo: "El Chinantli" o "Chínacli"
(del náhuatl chínantia hacer muro o cerco).
El tercero: "El Zapateado"
El cuarto: "El Corral"
El quinto: "El Culeado
El sexto: "El Cruzado",
El séptimo: "El Chínantli
Doble"
El octavo: "El Zonzo",
El noveno: "La Cadena",
El décímo: "El Apareado"
El undécímo: "La Salída
Cuando se baila solamente esta parte se ejecutan todos los sones ininterrumpidamente; pero cuando se ejecutan ambas partes, las relaciones se intercalan entre "El Apareado" y "La Salida".
Para iniciar la danza, los personajes se colocan en dos filas de siete hombres cada una, de la manera que se indica en la figura 16. Encabeza la formación el tigre.
Al bailar los diferentes sones, los danzantes ejecutan diversas evoluciones: giros completos en su lugar, colocación de hombro con hombro, cruces cortos, cruces largos, cruces en equis, avances de frente por filas, hacen "corral" de cuatro, forman círculos y avanzan abrazados de dos en dos alzando la pierna del lado contrario en el son "El apareado" (figura 17), etc.
Entre tanto, el Tigre se desplaza con libertad alrededor de los demás danzantes haciendo maldades entre la gente: correteando, asustando y levantando en vilo a los niños. Aquí el Tigre tiene las funciones de los huetzquiztli o huezquizcle de otras danzas: hacer reír a los espectadores y despejar el espacio suficiente para que la danza pueda ser ejecutada.
LAS RELACIONES
La segunda parte de la danza es una representación de las actividades que realizan los tlacololeros durante sus faenas agrícolas. Consta de las siguientes partes "registre", "tumba", 'quemazón", "siembra", "rastreo", "matazón", "medición", "tanteada" y "la venta".
En el "registre" el Maizo anuncia que va a dar muerte al tigre y pregunta a los demás si saben dónde está. Anteriormente se aprovechaba esta parte de la danza para ridiculizar a varios habitantes del pueblo, haciendo denuncias de hechos que atentaban contra la moral o el decoro de la sociedad. Como en varias ocasiones estos diálogos originaban disputas, pleitos, encuentros y, en ocasiones hasta muertes; las autoridades civiles se vieron en la necesidad de prohibir que se mencionara a ninguna persona, sino solamente bajo el consentimiento de ella, so pena de terminar en la cárcel.
En la "tumba" el maizo invita a trabajar a los demás. En esta parte, que representa el corte de matorrales para despejar el terreno, el Salvador con su "vara de medir" simula un machete con el que derriba los pequeños árboles, representados por los tlacololeros.
En "la quemazón" los danzantes se colocan sentados en círculo para representar los montones de basura que se va a quemar, al tiempo que el Tlacololero simula que les prende lumbre.
Para representar "la siembra" los tlacololeros se vuelven a poner de pie y con la vara de medir, a manera de un "chuzo" o palo de sembrar ejecutan movimientos que simulan que se están escarbando el suelo y sembrando.
En "el rastreo" el Salvador toma la escopeta del Maizo y con ella busca al tigre.
Por fin, en "la matanza" el Maizo localiza al tigre y le pega un tiro. Como no está seguro si lo mató manda a los demás a cerciorarse si está vivo o muerto. Esta parte provoca la hilaridad de los espectadores, ya que, dominados por el miedo los tlacololeros no se atreven a acercarse al tigre.
En "la medición" el Maizo manda medir el tigre "de aquí para allá, de allá para acá; de la cabeza al rabito, del rabito a los pies, de los pies al rabito y del rabito a la cabeza".
Posteriormente el mismo personaje ordena vayan a "tantear" al tigre muerto, es decir, que lo vayan a pesar "cuántas libras y onzas puede pesar para poderlo vender".
Finalmente viene "la venta" en la que el Maizo ordena vayan a preguntar a cualquiera de los espectadores cuánto da por el tigre. Culmina esta parte al cerrarse el trato y al aventar el cuerpo del tigre a la persona que lo "compró".
Después de "la tumba", "la quemazón", "la siembra" y "la medición" se tocan y bailan unos sones cortos con esos nombres. para retirarse bailan el son denominando "La Salida", en el cual el "pitero" incluye un fragmento de "La Cucaracha".
"EL PORRAZO"
Antiguamente, como culminación de la danza, los "Tigres" de cada "parada", que representaban a un barrio "El Centro o El Tanque" se enfrentaban en una lucha cuerpo a cuerpo llamado "porrazo" que se llevaba a cabo en el corral de toros ubicado al norte del pueblo. Debido a la rivalidad que ha existido siempre entre ambos barrios, la lucha se volvió cada vez más encarnizada, por lo que las autoridades tuvieron que prohibirla. Actualmente ya no se realiza.
LA MUSICA
Todos los sones son interpretados por un solo músico denominado "pitero", quien simultáneamente toca la flauta o pito y el tamborcito (figura 18). El "pitero" toca una flauta diminuta de carrizo de tres orificios, sostenida con la mano izquierda, de la que pende un tamborcito de unos diez y ocho centímetros de diámetro; con la mano derecha va golpeando el tambor con ayuda de una varita o palito que hace las veces de baqueta. El agudo sonido de la flauta y el grave retumbe del tamborcito se escuchan en todo el pueblo durante la fiesta, guiando al visitante hasta el lugar donde se ejecuta la danza.
La flauta de carrizo desciende del tlapitzalli, palabra náhuatl que en español significa "tocar algo", mientras que el tamborcito se deriva de la fusión del prehispánico "huéhuetl" mexicano y de los tambores de origen europeo y africano.
La danza está formada por "sones", es decir, melodías con estructura rítmica y melódica. Cada son consta de una o dos frases melódicas que se repiten muchas veces mientras se desarrolla la danza. Las repeticiones de esas breves frases melódicas cumplen con la doble función de indicar los cambios de pasos y figuras, y de crear un ambiente de cuasi trance, que es muy afín al objetivo ceremonial y ritual de la danza, pero que al oído del profano, que no pertenece a la comunidad, le parece casi siempre monótono.
Algunos "piteros" han alcanzado a desarrollar una gran habilidad en la ejecución de estos dos instrumentos, como es el caso de "El Zingo" (+), quien según la opinión de varios tlacololeros viejos ha sido el mejor "pitero" que ha tenido la danza en Chichihualco, ya que llegó a tocar con maestría los rústicos instrumentos de el "pito" y el tambor.
EL VESTUARIO
Originalmente el vestuario estaba formado de calzón y cotón burdos hechos de costal de ixtle cosidos con mecate y aguja de arria. No usaban chaparreras a diferencia de hoy. En lugar de los actuales botines, calzaban el huarache llamado "de tapadera" de hechura local, y en vez de adornar el sombrero con flores de cempasúchil únicamente; lo adornaban también con la flor de "vara blanca" y con ramas de "ahuejote". El Maizo, por su parte, no utilizaba como hoy en día la chamarra de mezclilla azul, sino una camisa holgada de color beige, semejante a una guayabera, llamada "blusa".
En la actualidad, la mayoría de los integrantes de la danza visten la indumentaria que a continuación se detalla (ver lámina V y VI).
Pantalón y camisa de uso diario. Sobre el pantalón llevan chaparreras de cuero de las usadas por los vaqueros, que cubren las piernas y la parte delantera, dejando descubiertas las asentaderas y el tiro del pantalón.
Sobre la camisa se colocan un saco burdo, holgado y cerrado llamado "vestido de costa" confeccionado con costales de ixtle de los utilizados para transportar el maíz. Dejan sin coser la parte de abajo, además de tres aberturas para la cabeza y los brazos. Las mangas del mismo material, van cosidas al cuerpo del saco con mecate de ixtle. No lleva cortes, todas las piezas y costuras son rectas.
Calzan siempre, botín de resortes laterales de color café.
El
sombrero es de ala muy grande, rebasando el ancho de los hombros.
Esta hecho de palma en la misma población con tiras anchas de tejido
en trenza. Por su enorme tamaño no se puede sostener el ala
por sí misma, sino que hay necesidad de coser la parte superior
delantera de la misma a la copa del sombrero, para que no caiga sobre el
frente. Este es el elemento del vestuario de mayor colorido y belleza
por la forma como se adorna. De acuerdo a la época del año
se arregla de diferente manera. El 28 y 29 de septiembre se cubre
totalmente con cadenas de flor de cempasúchil, no dejando al descubierto
en ninguna parte, la palma del sombrero; algunas veces colocan una imagen
religiosa al frente del mismo (lamina V). En otras ocasiones, como
el 3 de mayo, por no ser época en que abunda la flor de cempasúchil,
ornamentan el sombrero con flores de papel - generalmente crepé
- de muy diversos colores (lámina VI). Lo sostienen con un
barbiquejo formado por dos listones de colores - casi siempre rojo que
anudan abajo de la nariz de la máscara.
Antes de ponerse la máscara, los danzantes se colocan alrededor del cuello y en la cabeza, una toalla y dos paliacates colorados con la finalidad de que sirva de relleno y no se vea la piel de la cara ni el pelo y a la vez proteja al danzante de la presión de la máscara y el sombrero. La máscara es de madera de copal, colorín o clavellina tallada a mano. La pintan de color negro y sobre este fondo dibujan cejas, pestañas y bigotes de color dorado; alrededor de los ojos, las líneas de la nariz y la boca llevan pintura color rojo bermellón; los ojos son azul claro. Las máscaras de Maizo y el Salvador se distinguen del resto por tener la nariz más grande y recta, siendo más narizona aun la del primero. Estas máscaras se sujetan con tres correas de cuero: una que parte de la frente hacia atrás y dos laterales, también hacia atrás uniéndose todas.
Del cuello prenden una toalla y varias mascaradas de vivos colores.
Del
hombro derecho tercian un morral de ixtle que cuelga bajo el brazo izquierdo,
el cual antiguamente contenía semilla de maíz, y actualmente
una botella de mezcal y otras pertenencias. En la mano derecha sostienen
un chirrión hecho con un palo del cual penden eslabones de alambre
recocido. Del último eslabón se ata una correa doble
de cuero y al final una pajuela de ixtle. Al finalizar cada son los
tlacololeros hacen sonar el chirrión.
Algunos miembros de la danza llevan aditamentos especiales o tienen algunas diferencias con relación al aquí descrito.
Así, el Maizo, en lugar del saco de costales usa una chamarra de mezcilla azul oscuro para diferenciarse del resto de los danzantes. Lleva, además, en la mano derecha una escopeta o carabina y en la izquierda una chicota hecha de tiras de cuero trenzadas (lamina VI).
El Salvador, por su parte lleva, además de la chamarra de mezcillla, una tira de madera de una vara de longitud que le servirá para medir al tigre muerto.
La Maravilla, por último, sostiene bajo el brazo izquierdo un animal pequeño disecado, como una zorra o un tejón (lámina VI).
El traje de tigre es completamente diferente a los anteriores. Consta de calzón y cotón de manta teñidos de color amarillo oro sobre los cuales se pintan manchitas negras que remedan las del ocelote. Estas se pintan con un carrizo al que se le ha hecho un corte transversal a propósito de que al mojarlo en pintura negra e imprimirlo, semeje una mancha de tigre (lámina V). Actualmente la tela utilizada para confeccionar el traje del tigre además de la manta, se emplea tela de fábrica con un diseño de manchas.
Antes de colocarse la máscara también se pone una toalla y paliacates o mascadas. La máscara está hecha de dos piezas de cuero a las que practicándoles algunos cortes de manera conveniente, dan forma sobre un molde de barro. Para realizar esta operación es necesario dejar el cuero remojando cuando menos una semana con la finalidad de que se reblandezca. Una vez secas estas dos piezas se les cosen las orejas y la lengua, recortadas también en cuero. Posteriormente la pintan toda de amarillo oro, y con colores azul, rojo, blanco y negro delinean los ojos, la boca, la lengua, la nariz, los bigotes y las manchas. Alrededor de la máscara cosen una tela de manta amarilla con manchas negras que cae a los hombros y cuelga por delante; ésto se hace con la finalidad de cubrir el pelo y la parte inferior de la cara, ya que la máscara se coloca como sombrero, sirviendo para ver la abertura de la boca del tigre. Usaban huaraches "de tapadera", pero en la actualidad calzan zapatos o tenis.
FUENTES CONSULTADAS
LIBROS
Reuter, Jas: La música popular de México. Panorama Edítorial, S.A., Méxíco, 1983.
INFORMANTES
Adame, Braulio (+): Tlacololero de
Chichihualco. Información proporcionada al Profr. Miguel
Alarcón Alarcón, poco antes de su muerte.
Adame Rafae: Maízo del grupo de tlacololeros
del Centro de Chichíhualco, 1984.
Alarcón Alarcón, Miguel:
Profesor de Chíchíhualco. Junío de 1984.
Torreblanca, Marcelo: Investigador
de Danzas. Durante su estancia en Fonadan se investigó, se
grabó y se fílmó la danza de "Los Tlacololeros".
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