Ciudades Coloniales de México
Instituto Cultural "Raices Mexicanas"
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Ciudades Coloniales y Atractivos por Estados
Introducción

         El proceso de urbanización colonial que se llevó a cabo como la manifestación territorial de la conquista española, tuvo una primera etapa de desarrollo que se inició con la caída de la ciudad de México - Tenochtitlan en 1521 y la subsecuente dominación de los principales señoríos de la región. Las ciudades fundadas por los españoles corresponden, en gran medida, al patrón de asentamientos prehispánicos, asentándose en los lugares que ocuparon las ciudades mesoamericanas (como es el caso de la Ciudad de México) o en sus cercanías. En los primeros diez años de conquista, se fundaron la ciudad de México (1521), Oaxaca (1521), Puebla (1531), Villa Real, hoy San Cristóbal de las Casas, (1528), Querétaro (1532), Pátzcuaro (1534), Valladolid, hoy Morelia, (1541) y Mérida (1542). Otros asentamientos fueron resultado del nuevo orden económico; así nacieron las ciudades mineras, como Taxco (1534), Zacatecas (1548) y Guanajuato (1557). Las ciudades costeras, como Veracruz y Campeche, fueron consecuencia natural de las necesidades de comunicación marítima con España y de ésta con el Oriente, a través del Pacífico con destino a Filipinas, lo que implicó desarrollar puertos, como Acapulco. La importancia de cada una de las ciudades del Virreinato, correspondía al papel político y económico que les tocó jugar. Así, la ciudad de México se constituyó en el principal centro político administrativo, mientras que Puebla, Valladolid (hoy Morelia), Tlaxcala, Oaxaca y Mérida se desarrollaron como centros de importancia estratégica y comercial.

DISTRITO FEDERAL

Ciudad de México

La Ciudad de México es una de las capitales más pobladas del mundo, además representa el centro político y cultural del país. Se asienta en el extremo sur de la altiplanicie mexicana en una gran cuenca a 2,240 metros de altitud. Rodeada por serranías Catedral de Méxicoboscosas al sur y por las nevadas cumbres del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl al este, su clima resulta agradable durante todo el año: templado, semiseco con un promedio de 15 grados centígrados. El corazón de la ciudad es la Plaza de la Constitución, conocida popularmente como el Zócalo. En su costado norte se yergue la Catedral Metropolitana cuya construcción duró tres siglos, razón por la cual representa una síntesis de los estilos arquitectónicos de ese periodo. Contiene en su interior estupendas obras de arte como el espléndido coro y el Altar de los Reyes, majestuosa expresión del barroco mexicano, al igual que la elaborada fachada de la iglesia del Sagrario que remata hacia el oriente el cuerpo del edificio catedralicio. En el costado oriente de la plaza, en el lugar que ocupaba el Palacio de Moctezuma, se encuentra el Palacio Nacional, sede del Gobierno Federal. En el notable conjunto de edificaciones religiosas y civiles del Centro Histórico han sobrevivido muchas de las 57 plazas que llegó a tener la ciudad. La Plaza de Santo Domingo, con su portal de escribanos en un costado, el Templo Dominico a la cabeza y los antiguos edificios de la Inquisición y la Aduana a un lado, forman un espacio evocador. La Plaza de la Santa Veracruz junto a la hermosa Alameda Central tiene frente a la iglesia de la Santa Veracruz, barroca y de fina talla de piedra, la de San Juan de Dios, con su gran portada nicho con efecto de gran movimiento. En una esquina abre sus puertas al Museo Franz Mayer -alojado en un antiguo hospital- que exhibe una rica colección de platería, muebles y textiles, entre otras artes decorativas. Se conservan numerosas iglesias, como la de Santa Teresa la Antigua, de fachada barroca y singular altar redondo de mármol; la de San Hipólito, de esbelta silueta con reminiscencias mudéjares; la de San Fernando, de exuberante portada barroca; la de La Profesa, de factura armoniosa y equilibrada; la de La Enseñanza, de las más bellas y originales con su portada de porporciones monumentales; la de San Francisco, ricamente ornamentada. Son admirables los vestigios de antiguos conventos, como el de San Jerónimo, donde habitó la famosa poetisa Sor Juana Inés de la Cruz; el de La Merced, con su claustro de exquisita composición; el de San Diego, donde se ubica la magnífica Pinacoteca Virreinal; el exconvento de Santa Inés, donde se encuentra el Museo de Arte Pictórico José Luis Cuevas. Entre los edificios de carácter civil sobresalen los del antiguo colegio jesuita de San Ildefonso, magnífico conjunto barroco que fue recinto de la Universidad Nacional; el del antiguo Colegio de Cristo, de ornamentada fachada barroca; el Palacio de Iturbide, con su impresionante fachada y espléndido portón; la antigua casa de los Condes de Calimaya, de gran señorío, que alberga el Museo de la Ciudad de México. Son también dignas de visitarse la antigua casa del Conde de la Cortina, de hierro forjado y notable portón; la del Conde de la Torre de Cossío, de friso bellamente ornamentado y la del Conde del Valle de Orizaba, conocida como la Casa de los Azulejos. Los antiguos poblados coloniales, como Coyoacán, Tlalpan y San Angel, son dignos de visitarse por sus señoriales plazas, iglesias y museos. En estos y otros lugares es posible adquirir una gran diversidad de artesanías y obras de arte, así como asistir a numerosos espectáculos de muy diverso tipo y disfrutar de una variadísima gastronomía.

Xochimilco

          Al sur de la ciudad se halla este bello lugar donde perdura el método prehispánico de cultivo de "chinampas", un sistema de terrazas artificiales y canales. El paseo en "trajineras" (lanchas adornadas con flores) en medio de la música y vendedores de flores y platillos típicos, es una grata experiencia. En el centro de la población se pueden visitar edificaciones de la época colonial, como la Parroquia de San Bernardino, con su retablo de estilo plateresco e interesantes pinturas al fresco, y la Capilla del Rosario, con su delicada fachada modelada en estuco. El mercado, donde abundan plantas, flores y hortalizas, es de gran colorido.

ESTADO DE VERACRUZ

          Veracruz es el estado de la riqueza natural y la alegría; se encuentra entre las costas del Golfo y las faldas de la Sierra Oriental. Su clima es cálido y, conforme se asciende a la sierra, varía de semicálido a templado y más húmedo; en sus montes muy elevados es frío. Su geografía le ha dado una rica diversidad de flora y fauna. Es tierra de lluvia y agua; tierra del oro negro, del café, el tabaco y la vainilla, de selva y aves multicolor, de lagunas y caudalosos ríos que viajan hacia el imponente mar azul del Golfo. Visitar ciudades coloniales de paisaje exuberante, de arte original y festivales culturales, de leyendas y magia, de suaves y tranquilas playas como el Puerto de Veracruz, Xalapa, La Antigua, Córdoba o Coatepec, entre muchas otras, y saborear la exquisita cocina criolla (mezcla refinada de la indígena, europea y del Caribe), que incluye gran diversidad de platillos a base de pescados y mariscos, carnes combinadas con variedad de licores y dulces regionales y un estupendo café, mientras se escucha el típico y muy alegre "son veracruzano", hacen del recorrido por el estado de Veracruz una fiesta contínua, inolvidable para los sentidos.

Ciudad de Xalapa

          Hoy, a pesar de ser la capital del estado y tener todos los adelantos de la vida moderna, conserva aún el ambiente de la Colonia, el cual se percibe en sus barrios originales, como Xalitic; en sus callejones silenciosos y típicamente bellos como el llamado "Jesús te Ampare", cuyo nombre se debe a una leyenda de la Colonia; en la Gruta del Tepeyac, pasaje subterráneo que parte del cerro Macuiltépetl y termina en el centro de la ciudad. El espíritu virreinal se refleja también en sus edificios y templos como la Catedral, con sus dos torres decoradas distintamente; la Iglesia de San José, construcción del siglo XVII de arquitectura sencilla, donde estuvieron los restos mortales del emperador Maximiliano de Habsburgo en su camino al Puerto de Veracruz y finalmente a Europa. Xalapa cuenta con importantes museos, el más relevante es el Museo de Antropología considerado entre los mejores del mundo. En sus modernas instalaciones, se exhiben más de tres mil piezas arqueológicas correspondientes a las culturas olmeca, huasteca, totonaca y mexica. Destacan las colosales cabezas olmecas, cada una tallada en un enorme bloque de piedra basáltica. Durante todo el año se realizan festivales de talla nacional e internacional, de distintos géneros musicales: renacentista, barroca, virreinal, clásica, jazz, afroantillana y otros géneros populares. En dichos festivales intervienen solistas connotados. También tienen lugar preponderante los festivales de teatro; las presentaciones del Grupo Quetzalli Veracruz y el Ballet Folklórico de la Universidad Veracruzana; así como exposiciones internacionales de artes plásticas. En cuanto a su gastronomía, gozan de fama los exquisitos chiles xalapeños, rellenos de picadillo de carne o mariscos; la calabaza aderezada con deliciosa azúcar morena, los jamoncillos de dulce, notables reproducciones en miniatura de frutas, cuyo delicado relleno es el gran secreto de las monjas que lo elaboran. En la Casa de las Artesanías se exhiben productos de todo el estado. Desde este edificio provisto de terrazas, salones de grandes arcadas y robustos contrafuertes, se dominan hermosos panoramas del paseo de los lagos y del barrio El Dique.

Coatepec

          A sólo unos minutos de Xalapa, entre una subyugante arboleda de cedros, álamos, cafetos y plátanos, se encuentra Coatepec, tierra donde se produce un excelente café. Es una hermosa población de bella y uniforme arquitectura, de balcones, y techos a dos aguas. Su caserío y la profusión de flores de sus jardines interiores, en especial orquídeas, enmarcan su rostro de tinte criollo. Destacan la Parroquia de San Jerónimo (1702), así como sus originales invernaderos de flores exóticas.

Córdoba

          Es una ciudad apacible y tropical, poblada de aves de colores; su paisaje de vegetación impenetrable contrasta, en el horizonte, con las nieves eternas del Pico de Orizaba, la montaña más elevada del país (5,600 m. de altura), en cuyas estribaciones se asienta su población. Desde su antigua Plaza de Armas, con grandes palmeras, vegetación tropical y hermosos portales a su alrededor, se aprecia el Palacio Municipal, de corte neoclásico y la Parroquia de la Inmaculada Concepción del siglo XVII, con sus dos torres. Conserva también la Iglesia de San Antonio, del siglo XVIII, el edificio del Colegio Preparatoriano de Ciencias y Artes y la bella construcción de influencia mudéjar que aloja al Museo de la Ciudad. En la actualidad Córdoba es famosa por el apego a sus tradiciones. Entre otras, se tiene la molienda del café que se cultiva en la región y que cuenta con numerosas instalaciones, llamadas "beneficios", en las que se procesa este grano. La fiesta de la Virgen de la Covadonga, en la que los feligreses desfilan por las calles vestidos con trajes típicos de México y España, sosteniendo una enorme y bellísima corona de flores, que finalmente depositan en la Parroquia.

Puerto de Veracruz

          En las llanuras costeras del estado, bañado por las aguas del Atlántico, el Puerto de Veracruz nos muestra con orgullo su blanca fisonomía, sus plazas y centro colonial rodeado de edificios de principios de siglo, sus muelles de gran movimiento mercantil y naval custodiados por un fuerte, sus largas y modernas avenidas que bordean el mar y sus plácidas y hermosas playas. El Centro Histórico del Puerto revela un carácter criollo en el conjunto de fachadas, balcones y ornamentos de sus edificaciones, en el que se entremezclan armoniosamente las distintas influencias arquitectónicas que la ciudad ha experimentado a lo largo de su agitada vida. Destacan: la Catedral, antes Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVIII y el Palacio Municipal, sede del primer ayuntamiento de la América Continental, situados en la Plaza Mayor; el edificio de Correos y de la Aduana Marítima, de estilo neoclásico, reflejan el afán aristocrático afrancesado que tiñó la vida de México a finales del siglo XIX; el recinto de la Reforma, museo instalado en la antigua iglesia del exconvento de San Francisco, erigida en 1715; el Museo de la Ciudad, edificio neoclásico de hermoso patio y sobrias arcadas, exhibe la historia y el folklore de la ciudad; el Museo de la Revolución, situado en el original edificio de faros; la Capilla del Cristo del Buen Viaje, del siglo XVI, sencilla parroquia en la que se venera al Cristo Moreno, protector de los pescadores mulatos que habitaron inicialmente el barrio. El Fuerte de San Juan de Ulúa (siglos XVI - XVIII), hoy convertido en museo, se construyó para proteger al puerto de la codicia de corsarios y filibusteros, por ser lugar de continuo ir y venir de navíos que traían hombres y mercancías de ultramar y salían rumbo a Europa cargados de oro y plata. El Baluarte de Santiago con su puente levadizo es un pequeño museo: fue parte de la muralla construida en el siglo XVII que protegió a la ciudad hasta 1850.

Tlacotalpan

          De multicolor caserío de tejados rojos, que asoman entre las altas palmeras y la vegetación exuberante, Tlacotalpan destaca como una perla sobre las riberas del Papaloapan. Es una ciudad con puerto fluvial, enclavada en la confluencia de los ríos Papaloapan y San Juan, muy cerca de la costa del Golfo. De clima delicioso y lluvias cálidas, de trazo colonial y ambiente criollo, Tlacotalpan se distingue por el hermoso paisaje urbano que le dan las fachadas de la gran mayoría de sus casas, con portales y pilares que forman frescos corredores, los cuales desembocan en calles cubiertas de pasto verde. Algunas residencias conservan aún antiguos patios, famosos por su bello ornato. Alrededor de la plaza principal, cuyo kiosco es de estilo morisco y sus jardines de flores exóticas y palmeras, se encuentran dos iglesias de arquitectura colonial, así como el Palacio Municipal, antiguo edificio de amplias arcadas. Tlacotalpan es tierra de compositores, héroes y mujeres bellas, de gente risueña y amigable, sobre todo apegada a sus tradiciones. Entre ellas, la fiesta de la Virgen de la Candelaria, celebrada en los meses de enero y febrero con un paseo al atardecer por las aguas del majestuoso río Papaloapan y un elegante y colorido desfile de parejas a caballo, vistiendo lujosos trajes típicos; la famosa Pamplonada y la Mojiganga; todo matizado con la alegría de la música jarocha y su tradicional fandango.

El Tajín

          Una de las grandes urbes mesoamericanas considerada Patrimonio de la Humanidad. Ciudad de templos de la alta civilización totonaca (siglos VI - IX d.C.), de sorprendente belleza y adelanto arquitectónico, impone por su originalidad y grandiosidad.

Santiago Tuxtla y San Andrés Tuxtla

          Ambos pueblos están situados en una abrupta serranía de clima tropical húmedo. Santiago Tuxtla es un pintoresco poblado cuyo museo exhibe dos admirables cabezas olmecas; muy cerca de Santiago se encuentra la zona arqueológica Tres Zapotes. San Andrés Tuxtla es un hermoso poblado de gran actividad económica que se destaca por la siembra de tabaco y por sus famosos puros; en sus cercanías se encuentra la bellísima cascada de Eyipantla y la Laguna Encantada.

ESTADO DE TLAXCALA

          Tlaxcala es el estado más pequeño de la República Mexicana y uno de los mejor comunicados por carretera. Su clima es moderadamente húmedo, templado al medio día y por la tarde desciende la temperatura. Los festejos cívico-religiosos en el estado son de mucha tradición. La feria de más renombre es la de Huamantla con su procesión de la virgen de la Caridad, en el mes de agosto; entrada la noche los fieles caminan por las calles sobre kilómetros de tapetes de flores y aserrín con motivos de gran creatividad y colorido, hasta que amanece. Algunos municipios celebran el Carnaval, en el que se recrean danzas populares con los llamados Hue-hues (o ancianos). La artesanía tlaxcalteca es de mucha variedad y colorido: excelentes prendas de lana, sarapes y gobelinos fabricados con técnicas heredadas de los antiguos mexicanos, bastones, fuetes y clásicas varitas de madera de colorido chillante con representaciones de la vida cotidiana, cestería, alfarería y máscaras de madera policromas.

Ciudad de Tlaxcala

          Capital del estado, fue fundada en 1525 por orden del Papa Clemente VII. En 1535, Felipe II le concedió el título de "Muy noble y muy leal Ciudad de Tlaxcala". Por su arquitectura y traza, puede compararse con las mejores obras urbanas del siglo XVI. La Plaza de la Constitución, antigua plaza de armas, luce una fuente octagonal con rostros de querubines labrados en piedra, regalo del rey Felipe IV a la ciudad de Tlaxcala. A su alrededor se ordenan: el Palacio de Gobierno, que ocupa tres edificios que originalmente fueron las casas reales y las consistoriales, construidas después de 1545; en su interior se conservan pinturas murales que narran la historia de Tlaxcala, ejecutados por el artista contemporáneo originario del lugar, Desiderio Hernández Xochitiotzin. La parroquia de San José, del siglo XVII, cuya fachada de ladrillos y azulejos de talavera es de gran belleza y el Palacio de Justicia, en el que se encontraba la antigua Capilla Real de Indios, dedicada a Carlos V. No lejos de esta plaza se ubica la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y su exconvento, conjunto con acentuado aire medieval edificado por los franciscanos entre 1537 y 1540; el templo, de fachada renacentista, conserva en su interior uno de los más notables techos artesonados, de los pocos que todavía existen en México, así como un hermoso retablo en la capilla de la Tercera Orden, considerado entre los mejores del barroco salomónico, cuyo nicho central exhibe la imagen de San Francisco de Asís sosteniendo tres mundos, realizada en las Filipinas en el siglo XVIII. El templo aún conserva una capilla posa de las cuatro que tenía su atrio, además de la extraordinaria capilla abierta, la más antigua de que se tiene noticia. En la actualidad el claustro está ocupado por el Museo Regional de Tlaxcala. En lo alto de una loma, desde la cual se domina la ciudad de Tlaxcala, se yergue la Basílica de Ocotlán, considerada como uno de los monumentos más bellos de la América Española. Sus extraordinarios retablos del siglo XVII, así como el Camarín de la Virgen cuyos muros y cúpula exhiben una profusa decoración en la que figuran ángeles, santos y guías vegetales de extraordinaria policromía, fueron obra del indígena Francisco Miguel Tlayoltehuanitzin. Ocotlán es también uno de los mayores centros de fe, al que miles de peregrinos han acudido desde mediados del siglo XVI. El manantial de agua curativa, según la tradición, se encuentra a unos pasos de la Basílica, ahí se venden tradicionales patos de barro rojo, en los que se acostumbra llevar el agua del pozo que "algunos toman por devoción y otros por curación".

Atlihuetzía

          Atlihuetzía, que significa en náhuatl "lugar donde cae el agua", se encuentra cercana a la hermosa cascada que le dio nombre. Sobresale en el bello paisaje la imponente mole del viejo templo del exconvento franciscano del siglo XVI. Aledaño al exconvento se encuentra la bella iglesia de la Purísima Concepción, de fina fachada de argamasa y columnas salomónicas; su torre, según la tradición, ostenta la primera campana fundida en América. Tiene en su interior dos pinturas del siglo XIX con textos en náhuatl, que narran la muerte de los niños mártires sacrificados por colaborar en la evangelización, uno de ellos fue hijo del antiguo Señor de Atlihuetzía. También conserva magníficos retablos del siglo XVIII con varias tallas; es notable la de la Virgen María hecha en Filipinas.

Cacaxtla

          Cerca de San Miguel del Milagro se encuentra la zona arqueológica de Cacaxtla. La cultura Olmeca-Xicalanca se desarrolló en este lugar entre los años 400 y 1200 d.C., luego de los cuales se abandonó por razones desconocidas. En el área que se cree era exclusiva para la élite gobernante, se halla el Gran Basamento, un vastísimo conjunto formado por habitaciones superpuestas de gran riqueza decorativa, donde se encuentran bellísimos murales al fresco de espléndido colorido y finura de trazo. El mural de La Batalla, el más extenso, presenta un total de 48 figuras humanas, así como una serie de animales y glifos. A 4 Km. hacia el oriente, se encuentra la zona arqueológica de Xochitécatl, que se desarrolló del año 200 a.C. al 900 d.C.

ESTADO DE PUEBLA

          El estado de Puebla se halla al sureste de la Ciudad de México. En él confluyen las altas conformaciones de la cordillera volcánica del altiplano central y de la serranía oriental. Según el punto por el que se llegue, es posible admirar el paisaje espectacular de los volcanes nevados más altos de México: el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Pico de Orizaba. Entre todas estas conformaciones el gran valle de Puebla se extiende en forma triangular, con una altitud media superior a 2,000 metros; su horizontalidad desaparece por aislados montes, entre los que destaca el gigantesco volcán la Malintzi. Su clima es diverso, templado subhúmedo en la serranía, semiseco en las llanuras y cálido subhúmedo en los bajos valles periféricos. Otra de las excelencias del estado, es su arte culinario de fama internacional, una original combinación de lo más refinado y exquisito de las cocinas indígena, europea y oriental con cuatro siglos de tradición. El arte de la cocina poblana es muy completo, abarca desde la excepcional ornamentación de sus cocinas típicas, el rito meticuloso de la preparación y la vistosidad con que se presentan los platillos tradicionales, hasta la original belleza de la vajilla de talavera poblana.

Ciudad de Puebla

          Puebla goza de espléndidos días de sol y de un clima templado muy agradable. Llamada por el ilustre fray Toribio de Benavente (siglo XVI) "Puebla de los Angeles", nace el año de 1531. Fue la primera ciudad colonial del continente americano fundada bajo un estudiado plan de la Corona Española; en pocos años llegó a ser de primera importancia, sólo después de la Ciudad de México. Puebla, prototipo de la consolidación y riqueza del periodo virreinal, fue la cuna del barroco mexicano, un modelo en arquitectura y artes decorativas como la yesería, artesonado, herrería y muchas otras de su tiempo. El Centro Histórico de la ciudad es un monumento artístico: innumerables templos, conventos, palacios señoriales y casas, que destacan por el encanto de sus fachadas de cantera gris y ladrillo rojo, salpicadas de azulejos policromos, de balconería original, interiores con bóvedas ricas en decoración, yeserías, expresión del exuberante barroco mexicano. Su exponente más elevado es la capilla del Rosario anexa al templo de Santo Domingo, se le ha considerado como "la octava maravilla del mundo" por la riqueza de formas y ornamentaciones. En la plaza mayor, una de las más hermosas de México, se yergue esbelta y distinguida la Catedral, de sobrio estilo herreriano; el altar mayor diseño por Manuel Tolsá es notable, resaltan también los estupendos óleos del Altar de los Reyes del célebre pintor Cristóbal de Villalpando. El templo de San Francisco es excepcional por su belleza y policromía; la portada lateral, del siglo XVI, está considerada como la más antigua de la ciudad. En su interior, de naves con nervaduras góticas, se halla una vitrina con el cuerpo incorrupto del Beato Sebastián de Aparicio, venerado en la región como protector de los viajeros, ya que él introdujo en la Nueva España la primera carreta. La parroquia de San José, del XVI, conserva completos los retablos y la ornamentación de yesería. La Biblioteca Palafoxiana es una joya invaluable del arte barroco poblano; alberga una de las más importantes colecciones de América en libros incunables y contemporáneos sobre humanismo, teología, filosofía, lenguas como el latín, griego, sánscrito, hebreo, sobresale la crónica de Nuremberg del año 1493. Entre muchos otros museos imprescindibles de visitar están: el Museo José Luis Bello y González, el Museo del Siglo XVI Casa del Dean de la Plaza, el Museo de Arte Religioso alojado en el exconvento de Santa Mónica, el Museo de Artesanías del Estado en el exconvento de Santa Rosa, el Museo Amparo que posee más de tres mil piezas de arte mesoamericano y el Museo Regional del Estado que está en la casa de Alfeñique. Las diversas artesanías regionales se encuentran en El Parián, antiguo mercado construido en 1796. A unos minutos de la ciudad se halla el parque zoológico Africam, donde los animales viven en libertad; las visitas se hacen en vehículos. En la Laguna de Valsequillo se puede practicar el veleo, esquí acuático, la pesca o pasear en lancha.

Cholula

          Cholula era un centro ceremonial mesoamericano de gran importancia y una urbe muy poblada. Cholula (500 a.C. - 1519) fue destruida por órdenes de Hernán Cortés y sobre la pirámide principal, de más de 350 m. de lado, se edificó el santuario de Nuestra Señora de los Remedios. De los antiguos monumentos se puede ver sólo parcialmente la pirámide y en el patio de los Altares unas bellísimas estelas decoradas; también un mural pintado al fresco que representa escenas relacionadas con el culto al pulque (bebida de maguey). Al pie de la pirámide de Cholula se encuentra la ciudad actual. La Plaza Mayor es de gran belleza por sus considerables dimensiones y extenso portal, el Palacio Municipal, la Parroquia, el exconvento franciscano del siglo XVI y la capilla abierta llamada Capilla Real. De las muchas variantes que tienen las capillas abiertas sobresalen las de tipo "mezquita", como la de Cholula, que es la única que se conserva en toda América; su frente presenta nueve arcos cegados, por siete de fondo, decenas de columnas soportan sus 49 cúpulas, el atrio también es de gran tamaño.

ESTADO DE MEXICO

          Ubicado en la parte central de la República, el estado de México rodea prácticamente al Distrito Federal. Su territorio, formado por zonas montañosas y valles, ofrece bellos paisajes. Su clima es variado, va desde el cálido en el sur, donde existen balnearios de aguas termales como Ixtapan de la Sal, hasta el frío en las cercanías de los volcanes. La temporada de lluvias tiene lugar en el verano y parte del otoño. Por su rica presencia indígena y seculares tradiciones, el estado de México es abundante en expresiones folklóricas, como las fiestas tradicionales de los patronos de cada pueblo y las ferias, como la del caballo en Texcoco y la de la barbacoa en Capulhuac. De gran interés son las celebraciones de Semana Santa, con procesiones y representaciones de La Pasión, las del Día de Muertos en noviembre y la Feria del Alfeñique en Toluca, con sus imaginativas figuras de azúcar. De gran atractivo son los "tianguis" o mercados de los pueblos, donde es posible adquirir artesanías en barro, como los famosos árboles de la vida de Metepec; textiles de lana y algodón de la zona mazahua, objetos de obsidiana de Teotihuacan y una gran variedad de productos de madera y cestería. La cocina del estado de México es variada y reconocida por sus embutidos, carnes frías, barbacoa y otros platillos regionales, así como por sus licores de frutas y dulces típicos.

Ciudad de Toluca

          Ubicada en un valle cercano a la Ciudad de México, Toluca, capital del estado, es una ciudad industriosa que conserva su vida tranquila y sabor provinciano. En los portales, situados a un costado de la plaza principal se pueden adquirir los productos del lugar, como los tradicionales chorizos, quesos y licores típicos. Lugares de interés son: la Catedral, que conserva en su interior la fachada barroca de un antiguo templo; el exconvento del Carmen, que aloja el Museo de Bellas Artes con una interesante colección de pintura académica; el templo del Carmen, de sobria fachada colonial. En el antiguo mercado, una hermosa edificación con estructura de hierro y estilo art nouveau construida a principios de siglo, se ha instalado un interesante jardín botánico, de los más importantes del país; los amplios ventanales fueron sustituidos por el Cosmo Vitral, un magno conjunto de emplomados. Visitas imprescindibles son el Museo José María Velasco, gran paisajista del Valle de México; el Museo Taller Luis Nishizawa y el Museo Felipe S. Gutiérrez. Un agradable paseo cercano a la ciudad es la excursión al Nevado de Toluca, majestuosa formación volcánica de 4,558 metros de altura.

Teotihuacan

          En una planicie cercana a la Ciudad de México se ubican los vestigios de esta urbe. La majestuosidad del conjunto urbano produce una experiencia inolvidable al visitante. Una calzada de más de dos kilómetros de largo y cuarenta metros de ancho flaqueada por plataformas une las principales edificaciones: la Pirámide del Sol, una de las mayores construcciones del mundo prehispánico, que presenta cinco cuerpos en talud y amplias escalinatas y la Pirámide de la Luna, en el otro extremo de la calzada, que culmina el perfecto trazo del conjunto. Muchas son las edificaciones dignas a visitarse: La Ciudadela, gran plaza de proporciones equilibradas que se abre frente al templo de Quetzalcóatl y Tláloc, construcción piramidal de extraordinaria fuerza expresiva en sus relieves y mascarones de serpientes emplumadas; el Palacio de Quetzalcóatl, con patio de gruesos pilares, remates almenados, bajo relieves y la pintura mural de formas bellamente estilizadas. De gran interés son: el Palacio de los Jaguares, el de los Caracoles Emplumados y los conjuntos habitacionales de Tetitla, Atetelco y Tepantitla.

Ixtapan de la Sal

          Al sur de la ciudad de Toluca se encuentra esta población de clima cálido; un lugar de reposo para el cuerpo y el espíritu pero también para la diversión familiar. En Ixtapan de la Sal el visitante disfruta de sus manantiales de aguas termales, de su prodigiosa vegetación y de las instalaciones recreativas.

Tepotzotlán

          En el ex-colegio jesuita, majestuoso conjunto arquitectónico, se aloja el Museo Nacional del Virreinato y su rica colección de arte colonial: orfebrería, tallas en madera y marfil, mobiliario, bordados, esculturas y pinturas. La iglesia de San Francisco Javier, una de las más altas expresiones del barroco churrigueresco, se alza frente a un magnífico atrio; su portada labrada en piedra muestra una excelsa riqueza ornamental. En su interior el conjunto de retablos dorados crea un impresionante ambiente de luces y formas; el Camarín de la Virgen es un espacio de excepcional ornamentación barroca policroma de acentuado sentido indígena.

Valle de Bravo

          Enmarcada en un bello paisaje de bosques, Valle de Bravo es una antigua ciudad. Fundada en 1530 sobre colinas, sus calles se entrecruzan formando una atractiva panorámica de blancas casas y techos rojos. Un lago, embalse de una presa, permite la práctica del veleo, la pesca y el esquí. En Avándaro existe un tradicional club de golf de ambiente campestre. Sus restaurantes y hoteles proporcionan al visitante una estancia placentera. Textiles y artesanías de la región se pueden adquirir en el mercado y en las tiendas especializadas.

ESTADO DE GUERRERO

          Al sur de la República, el territorio del estado de Guerrero desciende de la serranía hacia uno de los litorales más hermosos del Océano Pacífico. El clima desértico y templado de las alturas se transforma en cálido y tropical en la costa donde las bahías de arena blanca, esteros y lagunas son de gran belleza natural. Al este de Chilpancingo, capital del estado, se encuentra Olinalá, famosa por sus artesanías en madera laqueada, cofres, arcones y biombos. Las múltiples fiestas, como la del Tigre de Atoyac y las ferias de Taxco, Chilapa, Ciudad Altamirano y Huitzuco, son ocasión propicia para admirar los bailes populares de gran riqueza folklórica.

Ciudad de Taxco

          Fundada en 1529, Taxco fue una de las principales ciudades mineras de la Nueva España. Asentada en laderas de montes y entre barrancas, la ciudad, con sus plazas, barrios y calles empedradas, conserva el sabor tradicional de los viejos tiempos. Entre sus edificios coloniales sobresale la majestuosa iglesia de Santa Prisca, que se eleva al este de la plaza principal. Esta joya de la arquitectura mexicana es uno de los ejemplos más relevantes del arte barroco del siglo XVIII. Monumental y de gran complejidad ornamental son la fachada y sus torres imponentes. En su interior, el conjunto de retablos en madera tallada y dorada y múltiples tratamientos ornamentales, crean una atmósfera de exaltada belleza. Es notable también la sacristía, con sus pinturas de gran calidad. La celebración de la Semana Santa en Taxco es un acontecimiento excepcional de procesiones, actos de penitencia y representaciones de intensa fe religiosa. Otras actividades de gran atractivo son la Feria de la Plata y las Jornada Alarconianas, renombrado festival artístico. Los artesanos orfebres de Taxco son famosos por la calidad y exquisitez de su trabajo. Los visitantes pueden acudir a sus talleres y observar la manufactura de joyería en plata y piedras preciosas. Son de interés también el Museo Spratling, con su colección de piezas prehispánicas; la Casa de Humboldt que aloja el Museo de Arte Virreinal, el Museo Gráfico de la Historia Social de Taxco siglo XX, el Museo de la Platería y el pintoresco mercado.

Grutas de Cacahuamilpa

          Dentro de un parque nacional, las Grutas de Cacahuamilpa deparan al visitante una fascinante experiencia. Un moderno equipo de iluminación permite hacer un recorrido hasta de dos kilómetros por el magnífico espectáculo de veinte cavernas con multitud de escenarios creados por la naturaleza, caprichosas formaciones producidas por las filtraciones de agua, que han conformado verdaderas arquitecturas naturales. El lugar es a la vez, un singular recinto para conciertos musicales.

ESTADO DE MORELOS

          Su clima en general es cálido y subhúmedo, llueve durante el verano y parte del otoño. La vegetación varía de las zonas boscosas hasta la permanentemente tropical, de abundante variedad. Son reconocidas sus bellísimas flores y frutas tropicales. El territorio del estado, al descender de las zonas montañosas, conforma extraordinarios desfiladeros, riscos y formaciones rocosas, como las que pueden admirarse en la serranía de Tepoztlán. Numerosos manantiales, muchos de ellos de aguas termales, dan lugar a balnearios, como los de Las Estacas, Temixco, El Rollo y Atotonilco. El terreno, abundante en pastizales y planicies, es propicio para el cultivo de la caña de azúcar. Las antiguas haciendas azucareras, algunas de ellas en ruinas, se han convertido en hoteles de grato y evocador ambiente, tal es el caso de las haciendas Cocoyoc y Vistahermosa. El folklore de Morelos es rico y variado, las fiestas de carnaval y los festejos de los pueblos son ocasiones propicias para disfrutar la música de las bandas y admirar las danzas tradicionales. Son apreciados los productos artesanales en alfarería, bordados, textiles y las tallas en madera. En los mercados populares se encuentran deliciosas frutas tropicales y los apreciados productos de la región, como la famosa cecina.

Cuernavaca

          Asentada en un valle, la llamada "ciudad de la eterna primavera" fue, al inicio de la Colonia, la cabecera del Marquesado del Valle de Oaxaca, otorgado por la Corona española a Hernán Cortés. Se conserva en el centro de la ciudad el palacio de arquitectura sobria que perteneció al conquistador español; aloja actualmente al Museo Cuauhnáhuac, que exhibe una colección de piezas coloniales, como armaduras y mobiliario, así como objetos de la época de la Revolución. En la terraza se pueden admirar notables murales del pintor Diego Rivera. Frente a la Catedral se puede visitar el Jardín Borda, con sus senderos arbolados y fuentes cristalinas. La ciudad, por su clima y ambiente, es propicia para el descanso.

Tepoztlán

          El magnífico paisaje de la sierra de Tepoztlán, de elevados y retorcidos riscos que contrastan con la vegetación, da marco a este bello poblado de calles tranquilas sembradas de árboles frondosos. En la cúspide de una formación rocosa a 600 metros sobre el poblado, los antiguos habitantes construyeron un santuario a su dios Tepoztécatl, desde el cual se tiene una vista panorámica del valle. El imponente convento de la Natividad de la Virgen María, construido por los dominicos en el siglo XVI, fue un importante centro de evangelización. La portada del templo, bellamente ornamentada, es de estilo plateresco. El convento, que semeja una fortaleza, posee un claustro de sólidas pilastras y desde su parte alta se aprecia una vista general del valle. Las fiestas de carnaval, son de gran atractivo debido a las danzas de los "chinelos".

Tequesquitengo

          El lago de dicho nombre, formado por el embalse de una presa, se encuentra rodeado de casas y centros recreativos donde se practican deportes acuáticos, como la natación, el remo, el esquí y la pesca. En el fondo del lago se halla una curiosidad para los amantes del buceo: yace hundida la iglesia del antiguo pueblo que fue cubierta por el agua.

Xochicalco

          Esta zona arqueológica fue en su tiempo un espléndido centro ceremonial; está formada por un conjunto de plazas y terrazas acondicionadas alrededor de un cerro. Constituyó una ciudad fortificada y sus principales edificaciones son: la Pirámide de la Serpiente, la Plaza de la Estela de los dos Glifos y los juegos de pelota. Es de gran interés el observatorio, construido dentro de una cueva.

ESTADO DE QUERETARO

          Fértiles valles, cañadas y llanuras caracterizan al estado de Querétaro. Ubicado en la región central de la República, en la cuenca del río Pánuco, es el punto intermedio entre la Ciudad de México y los estados de Guanajuato y Michoacán. Gracias a su clima estable, semiseco y húmedo en las sierras, se puede disfrutar del sol y hacer deporte en diversos balnearios y sitios de recreo situados en San Juan del Río, Tequisquiapan y en el municipio de Ezequiel Montes, poblados de ambiente colonial. Abundan lugares para practicar el campismo, la pesca y el alpinismo, éste último se puede disfrutar en el Espolón de Maconí de 3,364 m., desde el cual se aprecia un bello panorama. Antiguas haciendas, acondicionadas para dar servicio turístico, ofrecen sus amplios patios, cristalinas fuentes y campos de golf. Las fiestas y celebraciones folklóricas con su gracia multiculor se disfrutan todos los meses del año.

Ciudad de Querétaro

          La capital del estado, del mismo nombre, está situada al suroeste del territorio. La prosperidad económica de Querétaro propició, en el siglo XVIII, los trabajos de ingeniería y arquitectura que dieron a la ciudad su perfil característico que perdura hasta nuestros días: iglesias, conventos, plazas que fueron talladas en una piedra rosada, suave y tersa. Una de las obras civiles más admirables de América construida en el siglo XVIII es el imponente acueducto de 1,280 m. de longitud con una monumental arquería que alcanza hasta 23 m. de altura. Algunos edificios son verdaderas joyas coloniales, entre los más notables de arte churrigueresco se encuentran: el convento agustino, el templo y convento de San Francisco, las iglesias de Santo Domingo, la congregación, Santa Clara y Santa Rosa; el edificio del actual Palacio de Gobierno, construido en el siglo XVIII, cuya fachada muestra barandales de hierro forjado. Frescos jardines y parques públicos, como la Alameda Hidalgo y la Plaza de la Independencia, invitan a descansar contemplando la hermosa arquitectura de su entorno. El placer de la buena mesa ocupa un lugar primordial en Querétaro, pues la sopa, los tamales, las gorditas de migajas, los huaraches y las enchiladas queretanas hacen la delicia del más exigente paladar. Los dulces típicos son famosos: camotes con miel, buñuelos, jamoncillos y biznaga. Todo el año hay festejos y actividades. El 26 de julio es la fiesta de Santa Ana, celebrada con bailes populares y pamplonadas (encierros de toros); la de la Santa Cruz de los Milagros tiene lugar en la primera quincena de septiembre y en diciembre la fiesta de la virgen de Guadalupe y los tradicionales festejos navideños. Hay hermosas artesanías: cestas, piezas de cerámica y alfarería, bordados indígenas y piedras semipreciosas talladas.

Bernal

          El municipio de Ezequiel Montes es una comarca de agradable clima, donde existen balnearios de aguas termales y cascadas, artesanías de cestería, así como poblados con iglesias coloniales. Uno de los más frecuentados es Bernal. La "Peña de Bernal", monolito de 380 m. de altura da fama al lugar y es motivo de interés para los de hombres de ciencia y los visitantes. El poblado llama la atención por su arquitectura tradicional; es delicioso pasear por los callejones y la típica plaza principal con su pequeña iglesia, alrededor de la cual se encuentran casas coloniales muy bien conservadas. Su fiesta principal es la de la Santa Cruz que se celebra en mayo. El primer domingo de agosto se conmemora la primera misa ofrecida en la localidad. Su gastronomía típica es el guisado de flor de palma, barbacoa, chicharrón de res y la tradicional mermelada de uva. Las artesanías del lugar son: sarapes, colchas y tapetes de diseño típico y multicolor.

San Juan del Río

          Se encuentra al sureste de la capital queretana y está rodeada por el río San Juan. Su apacibles calles y edificios coloniales dan a la ciudad un agradable ambiente provinciano. El templo del Calvario, construido en el siglo XVI; el templo y hospital de San Juan de Dios y el Beaterio de las Hermanas Terceras que datan del siglo XVII; la Parroquia, del siglo XVIII y el templo del Sacromonte, que pertenece ya al siglo XIX, son algunos de los edificios dignos de visitarse. Su cocina incluye el típico guisado de chambarete, las carnitas, los limones rellenos de coco, las natillas y los dulces de leche. Cada año se celebra con gran alegría la fiesta patronal de San Juan Bautista. Diestras manos artesanas logran primores en los deshilados, la cestería y el tallado de ópalo.

Tequisquiapan

          Esta ciudad es famosa por sus aguas termales, sitios deportivos y de esparcimiento. Se le ha llamado la "fuente de la eterna juventud" gracias a sus manantiales de aguas curativas. Se encuentra a sólo 72 Km. de la capital queretana. Los principales monumentos que adornan la población son la parroquia de Santa María de la Asunción y la capilla de la Magdalena, ambas de sobria belleza. Tequisquiapan conserva su ambiente colonial reflejado en la traza de sus estrechas callejuelas empedradas, en los jardines y en las plazas de tranquilo aire prinvinciano. Se elabora aquí un dulce famoso por su delicado sabor: las campechanas. En el mes de agosto se puede asistir a la Feria del Queso y el Vino y a la fiesta de la Virgen de la Asunción. Piezas de cestería, mimbre, ratán y bejuco, además de muebles de madera, forman parte de las artesanías de la región.

ESTADO DE GUANAJUATO

          Ubicado en el centro de la altiplanicie meridional y cruzado por pequeñas serranías, el estado de Guanajuato posee un suelo de vastas planicies escalonadas ideales para el cultivo, conocidas como el Bajío. Su clima es templado, ligeramente seco y subhúmedo. De reconocimiento no sólo nacional, sino internacional, son sus festivales artísticos donde se reúnen los más importantes exponentes de las bellas artes en escenarios de las ciudades de Guanajuato y San Miguel de Allende, principalmente.

Ciudad de Guanajuato

          La ciudad de Guanajuato cuyo nombre significa "cerro de ranas", se fundó en 1552. Está ubicada en un estrecho valle protegido por áridas montañas. Bajo un cielo transparente y azul, sus casas, calles y vericuetos se amoldan a la accidentada topografía del lugar. La ciudad creció un poco al azar, sembrando aquí y allá balcones, plazas y callejuelas que después fueron uniéndose al pie de mercados e iglesias. Guanajuato es una ciudad bella y acogedora, la traza de sus calles forma sorprendentes rincones como el famoso callejón llamado del Beso, que debe su nombre a una romántica leyenda colonial. Tres de las edificaciones en las que se manifiesta el estilo churrigueresco son los templos de la Compañía, San Diego y San Cayetano, del siglo XVIII. Sobresalen a su vez, notables edificios como el Teatro Juárez cuya ornamentación estuvo a cargo del arquitecto José Noriega, la Alhóndiga de Granaditas, la Universidad y la mansión del Conde Rul, entre otras. También se puede visitar la Presa de la Olla y el mirador del Pípila. Una experiencia singular es la visita al Museo de las Momias, que conserva más de cien cuerpos momificados; la mayoría datan del siglo pasado. Los eventos culturales caracterizan a Guanajuato. Una de las atracciones internacionales de la ciudad es el Festival Cervantino, el cual se celebra a mediados de octubre; cada año se representan los Entremeses de Cervantes y otras piezas de teatro tradicional y contemporáneo. También hay eventos musicales y de danza; las plazas y monumentos históricos sirven de escenario a estos espectáculos, que atraen cada año a cientos de turistas de todo el mundo.

San Miguel de Allende

          La atmósfera provinciana de San Miguel de Allende refleja la antigua época colonial. La muestra arquitectónica más famosa es la parroquia de San Miguel de Arcángel, del siglo XVII, cuya fachada de estilo neogótico de finales del XIX se ha convertido en símbolo de la ciudad. En la arquitectura civil destacan la casa de Ignacio Allende y la casa del Mayorazgo de la Canal. Diversos eventos culturales tienen lugar durante el año. El Instituto Ignacio Allende y el Teatro Angela Peralta son algunos de los recintos de cultura que llevan a cabo exposiciones y representaciones de diversa índole, como pintura, escultura y teatro, así como conciertos de música, entre ellos el Festival Internacional de Música de Cámara que se lleva a cabo en el Centro Cultural "El Nigromante" en la primera quincena de agosto, que reúne a famosos concertistas de todo el mundo. Las artesanías que se ofrecen en mercados y tiendas especializadas van desde tejidos de lana, papel maché y vidrio soplado, hasta cerámica y orfebrería de gran calidad.

Dolores Hidalgo

         La ciudad está considerada como la Cuna de la Independencia Nacional. La antigua casa de Hidalgo fue transformada en museo y otros monumentos y recintos son de gran relevancia, como la parroquia de la Asunción, la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, de estilo churrigueresco, que data del siglo XVIII, la antigua cárcel municipal, ahora convertida en museo y la Casa de Visitas. La ciudad es apacible y a la vez laboriosa. Para hablar del desarrollo artesanal nuevamente hay que referirse al cura Hidalgo, quien organizó los talleres de alfarería y cerámica que aún hoy dan frutos de belleza reconocida internacionalmente. También se trabaja la herrería artística.

ESTADO DE MICHOACAN

          El estado de Michoacán se ubica entre el centro de la República y las costas del Pacífico; descansa en uno de los valles más fértiles que tiene la República Mexicana. Abundantes ríos bañan sus campos y el clima es templado, condiciones ideales para que, tanto la flora como la fauna, den muestras de exótica belleza. Se distingue también por tener una de las más ricas tradiciones artesanales, donde la persistencia de la influencia indígena se refleja en estas bellas manifestaciones populares. Ferias, exposiciones artesanales y ganaderas, forman el apretado calendario de festividades de las distintas ciudades y poblados.

Ciudad de Morelia

          Centro cultural del estado, aquí se llevan a cabo importantes eventos anuales, como el Festival Internacional de Música y el Festival Internacional de Organo, que se celebra en la Catedral, desde hace más de 25 años. Ciudad de singular belleza, Morelia, posee un ambiente estudiantil y magníficas construcciones coloniales. Entre las múltiples edificaciones dignas de mencionarse están: la Catedral de estilo barroco, cuya fachada en forma de tríptico es una lección de señorial belleza, el Palacio de Gobierno que data del siglo XVIII y que fuera el seminario donde estudiaron José María Morelos y Pavón y el emperador Agustín de Iturbide; el Colegio de San Nicolás de Hidalgo, cuyo fundador fue Vasco de Quiroga y el Palacio Clavijero, antiguo convento jesuita, entre otros. Diversos museos guardan tesoros de la época virreinal; entre ellos destacan el Museo de Arte Colonial, que muestra una colección de Cristos hechos de pasta de maíz, de los siglos XVI y XIX y el Museo Michoacano, que exhibe piezas arqueológicas. En los mercados y tianguis se pueden admirar las bellas muestras de la habilidad artesanal que caracterizan a la ciudad: mantelería deshilada, blusas bordadas, piezas de alfarería y cerámica, muebles de madera, cajitas talladas, muñecos hechos de hojas de maíz. El placer de la buena mesa está presente en Morelia: los uchepos y las corundas con carne y chile (deliciosos bocadillos de masa de maíz), el pollo placero y los tradicionales ates morelianos. Una de las fiestas populares más conocidas es la de Semana Santa, que se festeja con abundantes motivos: el Santo entierro de Jesús, la representación de la pasión y muerte del Salvador, la Procesión del Silencio y el Domingo de Resurrección. En el mes de mayo se lleva a cabo la Feria y Exposición Agrícola, Ganadera, Industrial y Artesanal del estado de Michoacán.

Pátzcuaro

          Ciudad famosa por su belleza y armonía arquitectónica, ejemplo de urbanismo. En 1534, el ilustre obispo humanista Vasco de Quiroga fue enviado a pacificar las revueltas y protestas de los indígenas contra el gobierno de la Nueva España. Cumplida su labor y por mandato real, trasladó el obispado a Pátzcuaro, pues éste se encontraba en Tzintzuntzan. La ciudad fue creciendo y enriqueciéndose con iglesias y palacios; muchos de ellos se conservan, como el Templo de la Compañía, que data del siglo XVI y la Casa de los Once Patios, exconvento de monjas dominicas que muestra la vida de un claustro de la época colonial. Cabe mencionar a la Basílica de Nuestra Señora de la Salud, del siglo XVII, donde se venera a la Virgen de la Salud, imagen hecha con pasta de caña de maíz del siglo XVI. Cada año, en la celebración del día de los fieles difuntos, el famoso lago de Pátzcuaro se convierte en un maravilloso espectáculo: es la procesión del pueblo, que en canoas alumbradas con velas, se dirigen al panteón de la Isla de Janitzio para depositar ofrendas de flores y alimentos en las tumbas de sus seres queridos; ese día en Pátzcuaro, mercados y tianguis exponen lo mejor de las artesanías del estado, y la bella "flor de muertos", que adorna los altares en casas e iglesias en homenaje a los difuntos. De gran valor artístico son las lacas de oro perfiladas en madera, los muebles coloniales de parota, los muebles grabados, los objetos de orfebrería, los tejidos de palma y paja. La gastronomía de Pátzcuaro es una de las más exquisitas, sobre todo el pescado blanco, producto del lago, reconocido mundialmente; otros platillos son la sopa tarasca y los alimentos hechos a base de maíz, como tamales, corundas y uchepos.

Uruapan

          Se encuentra al oeste del estado, en los ramales de la meseta tarasca. Se fundó en 1533 sobre una aldea indígena. Frente a la plaza pincipal se encuentra el edificio de la Huatapera, antiguo hospital para indígenas, data del siglo XVI y conserva su bella portada. Uruapan tiene un hermoso Parque Nacional llamado Eduardo Ruiz o Barranca del Cupatitzio ya que el río de ese nombre nace en esta zona. Este jardín natural alberga gran variedad de especies de flora y fauna. Hay pequeños manantiales y una impresionante caída de agua llamada La Tzaráracua. Las festividades más importantes en Uruapan son: la fiesta del patrono, San Francisco de Asís, que tiene lugar el 4 de octubre; el Carnaval, que se lleva a cabo en febrero; la Semana Santa; la fiesta de San Miguel Arcángel y la de la Virgen de Guadalupe. En estas conmemoraciones se puede disfrutar de las muestras gastronómicas típicas como los dulces de leche y los ates. Toda una experiencia es admirar las delicadas artesanías que Uruapan ofrece: objetos laqueados, alfarería y textiles de Algodón.

Angangueo

          Es el escenario natural donde se halla el santuario de la mariposa monarca, millones de las cuales viajan cada año cerca de 3,000 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta estos bosques de oyameles, con el fin de reproducirse. El acceso está restringido por ser zona de reserva ecológica.

ESTADO DE JALISCO

          Su territorio está construido por una vasta cuenca lacustre sembrada de formas volcánicas y de lagunas, de clima suave, templado y húmedo; un cinturón serrano de clima semifrío y la costa del Pacífico de clima cálido y subhúmedo, completan sus características climáticas y geográficas. De su exquisita gastronomía destacan el riquísimo pozole, a base de carne y granos de maíz; la birria y los sopes. Entre la repostería figuran la deliciosa capirotada, los tamales y empanadas; de las bebidas, el tradicional tequila. Las artesanías jaliscienses son de gran variedad destacándose la cerámica y el vidrio soplado, la herrería, platería, orfebrería, bordados, sillas de madera y cuero conocidas como equipales, cantería y muebles estilo colonial.

Ciudad de Guadalajara

          Fundada en 1542, Guadalajara fue la capital administrativa de la provincia de Nueva Galicia; hoy es una de las más grandes y modernas urbes de México y centro comercial y financiero del occidente de la República. De arraigadas tradiciones, armoniza de manera exquisita antiguas y bellas casonas, calles, monumentos coloniales, hermosas fuentes y plazas, con modernas edificaciones. En su Centro Histórico se ubican: la popular Plaza de los Laureles, la serena y tranquila Plaza de Armas, la moderna y espaciosa Plaza de la Liberación y la bellísima Plaza Tapatía. Un paseo por sus alrededores permite conocer su riqueza en monumentos coloniales como la Catedral (siglos XVI - XVIII), cuyo interior es ejemplo de arquitectura gótica; la iglesia de San Felipe Neri que, junto con la iglesia de Santa Mónica, son estupendas muestras del estilo barroco; la capilla de Aránzazu, que formó parte del convento de San Francisco, es un hermoso ejemplo del estilo churrigueresco; y muchos monumentos más de igual relevancia. Mención especial merece el Palacio de Gobierno (siglos XVII - XVIII) y el Hospicio Cabañas (1796), no sólo por su hermosa arquitectura sino porque en su interior José Clemente Orozco, uno de los grandes pintores del siglo XX, realizó al fresco un conjunto de murales impresionantes. En los muros laterales de la escalera principal del Palacio de Gobierno desarrolló el tema de la lucha de un pueblo contra la esclavitud; en el centro del mural la figura de Hidalgo, vigorosa y decidida, avanza imponente hacia el espectador empuñando una tea encendida. En la bóveda de la capilla del antiguo hospicio se encuentra la obra conocida como "El hombre en llamas", donde Orozco pintó magistralmente el drama del hombre universal con un dominio absoluto de la perspectiva y del espacio. Otro sitio de interés es el hermoso Teatro Degollado de estilo neoclásico, escenario de representaciones artísticas de gran relevancia como la ópera, teatro y danzas clásicas y modernas. Entre los numerosos e importantes museos de la ciudad, se encuentran el Museo Regional del Estado con salas sobre prehistoria, paleontología, arqueología, pintura e historia de Jalisco; el Museo de Arqueología del Occidente de México que cuenta con una importante colección de bellísimas piezas del periodo clásico de las culturas antiguas que habitaron las regiones de Jalisco, Colima y Nayarit, y el Museo Taller José Clemente Orozco, alojado en la que fuera casa habitación de la familia del ilustre pintor, con una colección pictórica de diferentes etapas de la vida artística del maestro. La ciudad dispone de varios y grandes mercados, como el Libertad en el barrio de San Juan de Dios, mercado único en América por sus características típicas, de gran colorido; cuenta con toda clase de comestibles, fondas y pequeños restaurantes, ropa en general, cerámica de Tlaquepaque, platería, talabartería, flores, trajes de charro, huaraches, sillas de montar, entre otros artículos. El mercado Corona es uno de los más populares en Guadalajara, en el siglo XVIII fue el Hospital de los Padres Betlemitas. También hay un mercado de flores y tianguis dominicales, como el "Baratillo", donde se encuentra lo inimaginable.

Tlaquepaque

          El municipio de Tlaquepaque es en la actualidad parte de la zona metropolitana oriente de Guadalajara. Ubicado en la llanura del fértil Valle de Guadalajara, fue lugar de veraneo de las familias aristocráticas de la capital del estado. Su plaza principal, sembrada de árboles de fresno, muestra un bello kiosco de arcos y cúpula de talavera. A un costado se eleva la parroquia de San Pedro de fachada barroca construida en el siglo XVII; su portada interior, a base de relieves de argamasa, recuerda el arte maravilloso de los antiguos alfareros de la región. El municipio de San Pedro Tlaquepaque está considerado como uno de los centros de producción alfarera más importante del país, su tradición ha alcanzado un notable adelanto y perfección, especialmente en lo que se refiere a la cerámica en sus diferentes técnicas como son: el bruñido, canelo, bandera, betos, chapeada, matiz, pestillo, caolín, de alta temperatura y de lumbre, con las que se elaboran hermosas piezas. También se trabaja el vidrio prensado, el vidrio soplado y el vidrio estirado, uno de los más difíciles; así como el cobre, el latón, la hojalata y el papel maché, con el que se elabora una gran variedad de figuras originales de gran colorido.

Tonalá

          El municipio de Tonalá se localiza en la zona metropolitana sureste de la ciudad de Guadalajara. Resulta muy atractiva la visita a sus talleres donde se pueden observar al artesano trabajando el barro, dando vida con su torno a una jarra o un platón que después será decorado, pincelada tras pincelada, con los diseños únicos de este lugar. En Tonalá se encuentra el Museo Nacional de la Cerámica que exhibe piezas mesoamericanas, coloniales y contemporáneas de la alfarería del estado, destacándose las piezas del Salón de la Miniatura. Jueves y domingos son días de tianguis, en las calles los artesanos de ésta y otras zonas aledañas, venden y exhiben sus bellas artesanías.

San Juan de los Lagos

          Esta población es conocida como el centro religioso de Jalisco, por la interminable caravana de peregrinos que visitan el santuario de Nuestra Señora de los Lagos. La imagen de la Virgen fue traída a este lugar en 1623, a partir de entonces su culto creció tanto que en 1792 la visitaron 35,000 peregrinos. Coronada en 1904, su magno santuario fue elevado a Basílica menor en 1947. San Juan de los Lagos es notable también por sus ferias anuales de tradición colonial que se llevan a cabo en diciembre y febrero.

Zapopan

          Se asienta en el valle de Atemajac y forma parte de la zona metropolitana poniente de Guadalajara. El acceso a la ciudad se distingue por un arco de cantera decorado con relieves que representan la fundación de Zapopan. La Basílica de Nuestra Señora de la Concepción, de portada plateresca fue construida en 1690. A ambos lados de la Basílica se observa la fachada del convento franciscano, cuyo templo es de cantera y su altar principal guarda la imagen de la Virgen de Zapopan, realizada en caña de maíz por indígenas en el siglo XVI.

Puerto Vallarta

          Este hermoso lugar, de más de cien mil habitantes, se asienta en la parte media de Bahía de Banderas en la costa del Océano Pacífico, al borde de abruptos acantilados y serranías cubiertas de espesa vegetación. Su rústico centro de estrechas calles empedradas y casas de rojos tejados, contrasta con los modernos complejos hoteleros instalados en sus riberas. Sus aguas son tibias, sus arenas finas y una flora exótica y vasta que crece entre los acantilados y al pie de los peñascos. Sus deliciosos platillos a base de mariscos como pulpo, langosta, almeja y caracol que se extraen de sus litorales, tienen una bien ganada preferencia en la región.

ESTADO DE SAN LUIS POTOSI

          Al norte del altiplano central de la República, entre la Sierra Madre Oriental, llamada Huasteca Potosina, y las sierras de Zacatecas, se ubica el estado de San Luis Potosí. En la época colonial fue una provincia de abundante riqueza minera que desbordó las arcas de la corona española; sus vetas eran comparables con los ricos yacimientos bolivianos del Cerro de Potosí, de ahí su nombre. Su clima dominante es semiseco y un poco húmedo en las cercanías de la Sierra Madre, aunque estas condiciones climáticas varían según los accidentes del terreno. En la Huasteca, durante el verano se disfruta de un clima tropical y lluvioso, pero en el Valle del Salado el ambiente es seco la mayor parte del año; en la zona montañosa oriental, el clima es templado y la temporada de lluvias muy prolongada. Una de sus fiestas tradicionales son las pastorelas y la procesión de los Santos Peregrinos, en la que se entonan cánticos y villancicos; participan instituciones con sus coros, rondallas, grupos musicales y artísticos, estudiantinas y bandas de música del gobierno del estado. Entre su artesanía diversa se distinguen: los rebozos de seda de Santa María del Río, encajes de hilo, tejidos de palma y lana, muebles, máscaras, "molcajetes" (piedra tradicional mexicana donde se muelen los condimentos); figuras en papel picado; bordado de trajes típicos, cantera labrada y figuras de hojalata y plomo.

Ciudad de San Luis Potosí

          Llamada la "ciudad de los jardines" por sus numerosas plazas, la capital del estado se extiende en una árida llanura, con su traza de ajedrez, edificios de cantera y casas sobrias de balcones y nobles proporciones. Entre sus abundantes monumentos, la ciudad guarda uno de los ejemplares más valiosos del arte churrigueresco: la capilla de Aránzazu del exconvento franciscano, hoy ocupado por el Museo Regional Potosino. En la Plaza Mayor se eleva la Catedral de San Luis Rey que data del siglo XVII, en su fachada sobresalen las figuras talladas en piedra de los doce apóstoles, copia de las que hiciera Bernini en la Basílica de San Juan de Letrán en Roma. En una de las más bellas plazas de San Luis se asienta el templo del viejo exconvento del Carmen, erigido a mediados del siglo XVIII, cuya portada es de estilo barroco churrigueresco. El templo de San Francisco, construido en el siglo XVII, presenta una caprichosa fachada barroca en la que aparecen diversas esculturas de santos franciscanos. En la amplia calzada de Guadalupe, de frondosos árboles, se encuentran la Caja de Agua, bella construcción neoclásica en cantera, obra pública del siglo XIX y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, templo de esbelta fachada. La ciudad cuenta con importantes museos: el Museo Nacional de la Máscara que exhibe más de 700 máscaras religiosas indígenas; el Museo Regional Potosino que muestra piezas de la cultura Huasteca y el Museo de Arte Popular, entre otros importantes.

ESTADO DE ZACATECAS

          El estado, minero por excelencia, se caracteriza por su paisaje de montaña desértica, elevaciones rocosas, profundos cañones y llanos poco favorables para el cultivo. El clima dominante es semiseco y templado, excepto en el norte donde la tierra es seca y árida. Cuenta también con balnearios de aguas termales y con algunas grandes presas en las que se practican la pesca y otros deportes. La tradición gastronómica es uno de los orgullos del estado: birria zacatecana, carnero gambusino, brasero norteño, sábana zacatecana, pipián ranchero y gorditas de cuajada, son algunos ejemplos de esta exquisita cocina. La bebida típica regional es el mezcal; los vinos de mesa elaborados en esta tierra adquieren cada día mayor prestigio internacional. Las principales fiestras tradicionales son: la de la Virgen del Patrocinio que se lleva a cabo en el Cerro de la Bufa; la Morisma de Bracho, guerra de moros contra cristianos celebrada en las lomas de Bracho; la Feria de Zacatecas en la que se exhiben muestras artesanales; la Feria Regional de Guadalupe y la Feria de la Primavera en la ciudad de Jerez. Las artesanías que han dado fama a la región son las joyas trabajadas en plata y oro con piedras semipreciosas engastadas, sin embargo, otras muestras de habilidad artesanal también tienen gran demanda: talabartería, platería, marquetería, cerámica y textiles.

Ciudad de Zacatecas

          Magnífico monumento histórico de la época virreinal es la ciudad de Zacatecas, situada en las faldas del Cerro de la Bufa. Construcciones de cantera rosa que tiñen las plazuelas solariegas del mismo color, la herrería de filigrana de los balcones, callejuelas caprichosas y rectas calles adoquinadas, pulidas por el tiempo, perfilan su rostro señorial. La catedral, construida en 1752, está considerada como una de las obras maestras de la arquitectura barroca; tallada en cantera rosa, su portada principal semeja un delicado encaje donde se han ensartado guirnaldas de flores y guías vegetales y en el centro una gran rosa, con ángeles y querubines y las figuras de San Gregorio, San Jerónimo, San Ambrosio y San Agustín, los cuatro doctores de la iglesia. Otro edificio digno de mencionarse es el templo de San Agustín, cuya portada lateral muestra dos enormes estípites de apretado estilo churrigueresco. El templo de Santo Domingo data del siglo XVIII y conserva en su interior ocho hermosos retablos de madera dorada. El Teatro Calderón, que se construyó en el siglo XIX, luce un sobrio estilo neoclásico y conserva en su interior adornos de hierro forjado y de maderas preciosas labradas, propios de la época de esplendor de la ciudad. Actualmente allí se llevan a cabo importantes eventos culturales. Zacatecas cuenta con varios y excelentes museos: el Museo Pedro Coronel, alojado en el excolegio de San Luis Gonzaga, contiene la mejor colección de piezas del arte universal formada por el famoso pintor zacatecano Pedro Coronel; el Museo Francisco Goitia; el Museo Rafael Coronel que muestra una extensa colección de 5,000 máscaras de pueblos primitivos mexicanos, africanos y australianos, así como dibujos arquitectónicos realizados por Diego Rivera; además, una exposición retrospectiva de la obra de Rafael Coronel. Conocer el interior de la mina El Edén es una grata experiencia. Un trenecito de estrechos vagones, similares a los que en la época novohispana transportaban los preciosos minerales, conduce a los visitantes por estrechos vericuetos donde es posible admirar los brillantes colores de las vetas. A la salida, se puede tomar el teleférico que atraviesa por los aires de la ciudad hasta llegar al Cerro de la Bufa. El exconvento de Guadalupe, antigua construcción colonial que fuera un importante centro de evangelización, se encuentra a pocos minutos de Zacatecas; es una de las edificaciones franciscanas más importantes del siglo XVIII; la fachada de la iglesia es de estilo barroco. Digno de visitarse es el museo que alberga una magnífica colección de pintura virreinal con obras de importantes artistas mexicanos como: Cristóbal de Villalpando, Andrés López, Nicolás Rodríguez Juárez, Ibarra, Gabriel José de Ovalle, Antonio de Torres y Miguel Cabrera.

ESTADO DE YUCATAN

          Uno de los polos del mundo maya tuvo asiento en la porción central de la Península de Yucatán, planicie calcárea donde las aguas corren subterráneas, creando en ciertos lugares grandes pozos llamados "cenotes". El clima es tropical y su vegetación de selva baja. Yucatán posee una gran riqueza natural: un litoral con playas de arena fina y oleaje suave, donde se pueden practicar la natación y el buceo; arrecifes, como el de Alacranes, de formaciones coralinas en el cual es posible observar una gran variedad de peces y tortugas; acantilados donde anidan aves marinas, como el flamenco rosa en Petén Huy; el estero de Celestún y los manglares de Río Lagartos, refugios de la fauna silvestre: cocodrilos, patos, garzas y otras especies únicas. Las costas son pródigas en langosta, pulpo, robalo, cangrejo, entre otros manjares del mar. En la península yucateca hay más de 1600 sitios arqueológicos, siendo los de mayor interés: Uxmal, Kabah, Sayil, Labná, Mayapán, Oxkintok, Chichén-Itzá, Dzibilchaltún, Ekbalam, Yaxuná y Aké. En la actualidad, Yucatán ofrece al visitante una múltiple experiencia sensible. El folklore de sus fiestas, como las conmemoraciones del día de Muertos y Semana Santa, el carnaval de Mérida y la feria de Xmatkuil. En todos los poblados se celebran a lo largo del año las fiestas patronales con procesiones, juegos pirotécnicos, música y bailes típicos, como la "jarana", donde los bailadores lucen sus bellos trajes bordados. La música es una de las mayores expresiones de la sensibilidad yucateca. Existe una tradición de música romántica, de "trova", que se puede apreciar en sus fiestas, serenatas y en sitios públicos. Para sus admiradores Mérida cuenta con el Museo de la Canción Yucateca. Expresión de arte popular son los "hipiles" bordados de gran vistosidad que portan las yucatecas, las "guayaberas", camisa masculina típica del estado, y los tejidos en henequén, como las apreciadas hamacas; sombreros y otros objetos tejidos en palma, así como manufacturas en cuero y objetos de barro. La famosa cocina yucateca de refinado gusto, combina pescados y mariscos, aves como el pollo y el pavo, y el cerdo, con una estimulante variedad de condimentos regionales. Son reconocidos los tamales de distinto tipo, así como los imaginativos "antojitos", bocadillos característicos de la región.

Ciudad de Mérida

          Fue fundada en 1542 en el lugar de la antigua ciudad maya de Tijo. Actualmente es una población que conserva la nobleza de su arquitectura, la vitalidad cultural de sus habitantes y su antigua traza de rectas calles y acogedoras plazas, como la Mayor, una de las más bellas del país, sembrada de laureles, en cuyo costado oriente se levanta la Catedral, la más antigua del continente construida en tierra firme, de fachada austera y conjunto solemne. En el costado norte se alza el Palacio de Gobierno, con su ancho portal de arquería neoclásica; en el costado poniente el Palacio Municipal, de estilo morisco con arquerías y en el costado sur la Casa de Montejo, de estilo plateresco y hermosos balcones de hierro forjado. La plaza de Santa Lucía es un acogedor rincón donde por las noches se escucha la música romántica de la "trova" yucateca. Entre las múltiples iglesias destacan la de Jesús, de amplio crucero y dos campanarios; la de Nuestra Señora del Carmen, con su austera portada barroca con dos espadañas, la de Nuestra Señora de la Consolación, de una sola nave y bóveda de cañón, desde cuyo mirador con arquerías mudéjar es posible admirar el centro de la ciudad; la de San Cristóbal, de portada barroca en forma de nicho; la de San Juan Bautista, de hermoso pórtico; la de Santiago, de notable fachada de inspiración popular, el exconvento de San Juan de Dios, construido en el XVI y las ermitas de Santa Isabel, las Monjas y la Mejorada, en el XVII. Del siglo XIX y del auge henequenero, la ciudad conserva las casonas señoriales de estilo europeo del Paseo Montejo y el Teatro Peón Contreras. En ocasiones los barrios de la ciudad se ponen de fiesta, como en septiembre con la fiesta del Cristo de las Ampollas, y entonces se escucha la música del baile popular y festivas coplas.

Valladolid

          Segunda ciudad de importancia en el estado, de noble estirpe, fue fundada en 1543 en el sitio de la antigua Zací. La ciudad posee interesantes construcciones de la época colonial, entre ellas: la Catedral de San Gervasio de estilo plateresco tardío (siglo XVIII) con sus dos imponentes torres; el convento de San Bernardino (siglo XVI) de estilo gótico y arquitectura monumental, con una llamativa fachada, conserva en su interior obras de arte como el Cristo de la Columna. Otros edificios coloniales son el Palacio Municipal y el templo de San Juan de Dios. Cerca de la población se halla el cenote de Valladolid, llamado Zací, de espectacular belleza al cual se accede por un túnel natural, terrazas, escaleras y pasillos. En los restaurantes del lugar se puede disfrutar de los platillos de la comida yucateca y del ambiente cordial de la población.

Izamal

          Localizada en la región henequenera en la que abundan los cenotes, esta población conocida como "la ciudad de los cerros", reúne magníficos vestigios mayas, como el cerro de Kinichkakmó con imponentes escalinatas; así como notables muestras de la arquitectura colonial. Sobre el basamento de una pirámide maya se construyó un majestuoso convento franciscano, cuyo portentoso atrio con arquerías y escalinatas es el más grande de América. Se dice también de Izamal que es "la ciudad amarilla", ya que sus casas se encuentran pintadas de amarillo ocre. Conforman su centro armonioso dos parques: el Cinco de Mayo, donde se encuentra el Palacio Municipal y el Diego de Landa en cuya esquina se yergue un arco similar a los de Mérida. Cerca se encuentra la zona arqueológica de Izamal y no lejos de ahí, se halla el cenote Xcolac, donde es posible tomar un baño refrescante.

ESTADO DE OAXACA

          El estado de Oaxaca es de accidentada topografía; se halla en la confluencia de tres serranías: la Sierra Madre del Sur, la Sierra Madre de Oaxaca y la Sierra de Juárez. Al descender el territorio hacia el Océano Pacífico, se escalona en planicies y valles; numerosos ríos bajan por hondonadas y cañones de gran belleza, excavando grutas donde las estalactitas producen peculiares sonidos al ser golpeadas por el agua. El clima es variado, templado en los valles y caluroso en las partes bajas, pero suavizado por las lluvias y la brisa marina. Sus playas tropicales de naturaleza virgen y peculiar atmósfera atraen a artistas y viajes, así como sus bahías con modernos hoteles a visitantes que deseen conciliar confort y bellezas naturales. En Oaxaca, habitada desde hace miles de años, florecieron dos de las más altas civilizaciones mesoamericanas: la Zapoteca y la Mixteca, creadoras de notables ciudades, de las que aún es posible admirar vestigios como Monte Albán, Mitla, Yagul, Dainzú, Zaachila y Lambityeco. El espejismo del oro incitó a los españoles a establecerse en las planicies templadas donde fundaron algunas ciudades, Oaxaca la principal. Elevaron conventos y templos de singular belleza arquitectónica, producto de la mano de obra y sensibilidad nativa. Hoy en día, el estado es un verdadero mosaico de pueblos indígenas que mantienen con orgullo sus lenguas, vestimentas y costumbres, las cuales se manifiestan en sus fiestas de incomparable belleza y colorido; es notable la Guelaguetza, en el mes de julio, la más importante fiesta del estado donde participan los habitantes de sus 7 regiones con música, danzas y bailes representando a sus 16 grupos étnicos. Son también de gran atractivo La Noche de los Rábanos y el Día de Muertos, con sus elaboradas decoraciones y altares; las Velas de Tehuantepec y la Semana Santa. Tradición que permanece es la artesanía oaxaqueña, de exquisita manufactura. Muchos poblados se han especializado en algún tipo de producto artesanal, textiles y bordados distintos en cada región; orfebrería y cuchillería de fino labrado. La cerámica, en especial la de barro negro, ha ganado renombre internacional por su belleza plástica. De igual riqueza es la gastronomía, notable por la variedad de ingredientes y la calidad imaginativa de sus platillos, como los diversos moles, los tamales y el tasajo, que se acompañan de mezcal, un renombrado aguardiente de agave. Variadas y deliciosas son sus nieves, aguas frescas y dulces regionales.

Ciudad de Oaxaca

          En Oaxaca, el visitante disfruta de un permanente clima templado; una atmósfera grata y relajada, sus limpias calles y la sencillez de su traza invitan a recorrer la ciudad a pie, sobre todo el centro, de calles cerradas a los vehículos. Oaxaca conserva su sabor colonial de arquitectura rica y señorial, de sobrias edificaciones, plazas y jardines. Entre la gran cantidad de edificios coloniales, construidos con la cantera verde del lugar, sobresale la Catedral por sus nobles proporciones y fuertes muros. De gran belleza es su fachada, que muestra imaginativa ornamentación y refinada armonía en esculturas y relieves. Numerosas son las iglesias de Oaxaca, que atraen por la sobriedad de sus fachadas y la riqueza de sus retablos, como el templo de San Juan de Dios, el primero que se construyó en la ciudad; el de San Agustín, que levanta su fachada barroca en una plazoleta; el de San Felipe Neri, con su portada de columnas balaustradas y la notable talla en cantera de su santo patrono; esta iglesia posee un admirable grupo de retablos de estilo churrigueresco. Mención especial merece la iglesia de Santo Domingo, por su extraordinaria fachada barroca y su deslumbrante interior de yeserías policromas y artesonados en oro de hoja, destacándose la bóveda del sotocoro que muestra en notable relieve, el árbol genealógico de Santo Domingo de Guzmán. La capilla del Rosario es muestra también de riqueza ornamental. En el edificio del exconvento de Santo Domingo se aloja el Museo Regional que exhibe, entre otras obras de arte, numerosas piezas mesoamericanas y del periodo colonial. Es de admirar el tesoro de la Tumba Núm. 7 de Monte Albán, con sus piezas de fina orfebrería, jade y otros materiales preciosos. Museos dignos de visitarse en la ciudad son el de Arte Prehispánico Rufino Tamayo, que exhibe una colección de piezas mesoamericanas de gran calidad plástica; el Museo de Arte Contemporáneo, ubicado en una elegante casona del siglo XVIII; la Casa de Juárez, dedicado a este importante personaje de la historia de México. También se puede asistir al Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, que muestra una excelente colección de grabados europeos y mexicanos. De gran atractivo es el mercado Benito Juárez que ofrece con mezcla colorida de artesanías, productos y platillos típicos de la región, como el mole negro, el tasajo y el pan de huevo. El tianguis, mercado abierto de los sábados, es un festejo para los sentidos. En el mes de julio, a la fiesta de la Guelaguetza concurren habitantes de las siete regiones del estado y es una muestra de alegría y folklor.

Teotitlán del Valle

          Este poblado es conocido por sus textiles de lana (tapetes y sarapes), coloreados con tintes naturales como la grana (cochinilla), especialmente los tapetes, fabricados en telares domésticos, con motivos tradicionales o inspirados en obras pictóricas contemporáneas.

Tlacochahuaya

          Destaca el conjunto conventual, cuyo templo exhibe en sus retablos de estilo plateresco, bellas imágenes. La decoración de pinturas al fresco en la nave, es digna de verse, así como el órgano del siglo XVI, pieza de gran valor artístico.

Tlacolula

          Pueblo de agradable fisonomía ubicado en medio de un valle. Es de enorme interés para el visitante adentrarse en el mercado o tianguis dominical, por su colorido y carácter indígena genuino. Al templo de la Asunción se llega por un atrio con capillas, llamadas posas, ubicadas en sus cuatro esquinas. Los muros del templo están decorados con modelados de estuco y son de admirar sus retablos y piezas de plata labrada. La reja de acceso al coro muestra bellos trabajos de herrería. Resulta también admirable la capilla anexa, dedicada al Señor de Tlacolula.

Cuilapan de Guerrero

          Un sitio de indudable interés para el visitante es el conjunto conventual de Cuilapan. Su edificación, iniciada a mediados del siglo XVI no llegó a concluirse, pero su ambicioso proyecto dejó como testimonio la majestuosidad de su "capilla abierta" y los restos de la enorme iglesia conclusa de notable trabajo en cantera.

Monte Albán

          Fue una de las zonas arqueológicas más importantes de Mesoamérica, localizada a 10 Km. de la ciudad de Oaxaca. Esta antigua ciudad zapoteca es uno de los mayores conjuntos monumentales del continente. Sobre una superficie modelada en el cerro por sus constructores, se conforma una gran plaza que sirve de núcleo al conjunto; ordenados armónicamente se extienden los edificios: pirámides, templos, patios, palacios y un juego de pelota. Son notables las losas con relieves de figuras humanas llamadas "los danzantes". En los alrededores del juego de pelota, se han encontrado diversas sepulturas con ricos tesoros, como la espléndida ofrenda de la Tumba 7.

Mitla

          A 46 Km. de Oaxaca, la zona arqueológica de Mitla sorprende por su arquitectura exquisita. La armónica proporción de sus edificios y la discreta dimensión de sus patios resaltan por la extraordinaria decoración de sus muros cubiertos de mosaicos de grecas de piedra labrada. El Museo de Mitla de Arte Zapoteco, a la salida del pueblo, expone una colección de piezas mixteco-zapotecas. En los alrededores es posible adquirir textiles y cerámica del lugar.

Yanhuitlán

La iglesia y el convento, construidos en el siglo XVI sobre un centro ceremonial indígena, son de gran monumentalidad y arquitectura de notable sencillez con influencia gótica. En el claustro, el visitante puede observar aún muestras de tallado de gran calidad y percibir una atmósfera de antigua magnificencia.

Coixtlahuaca

Construido por los dominicos en 1576, este conjunto de estilo renacentista sobresale por la elegancia de sus portadas ornamentadas con numerosos nichos. Notable es su capilla abierta y los trabajos en talla, de marcadas características indígenas.

Bahías de Huatulco

          En un hermoso paisaje tropical, se halla este conjunto de bahías de aguas cristalinas, oleaje regular y playas, donde se alternan arenas finas, fondos rocosos y arrecifes. Entre las bahías más bellas sobresalen las de San Agustín, Santa Cruz, Chahué, Cacaluta, El Maguey, La Entrega y Los Conejos. En la Bahía de Tangolunda se ha desarrollado un moderno centro turístico, con hoteles, campo de golf e instalaciones para natación y deportes de playa. En la zona comercial y recreativa se pueden encontrar artesanías locales, saborear mariscos y platillos regionales, así como disfrutar de la vida nocturna.

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