Nuevo León
Bailes y Ritmos de la Region
de Linares
Jesús Daniel Andrade González, q.e.p.d.
| Linares ha sido y es en la actualidad un pueblo
respetuoso de sus tradiciones y costumbres y sobre todo cn un fervor religioso
muy acentuado.
Es una población con una amplia trayectoria en la charrería, ademas por tradición es una región ganadera, pues desde principios del siglo XX, cuando la Feria de Villaseca era una de las más importantes del Norte de México, se realizaban grandes transacciones y se aprovechaba la oportunidad para el trueque y trafique de ganado vacuno y caballar, además de los productos de la región y de los llegados de Tampico, Soto La Marina, Saltillo y San Luis Potosí. Durante el día, para divertirse, se organizan algunos juegos como "carreras de gatos", y "suertes a caballo" entre las que destacaban las carreras, el gallo enterrado, la chiva emplochada y las famosas argollas para la cual solicitaban a las muchachas más bonitas sirvieran de "Madrinas" y premiaran con un beso a los ganadores de estas competencias. Por la noche, se desarrolla el baile en el que se aprecian las tres clases sociales bien marcadas, pues había el baile de primera, el de segunda y el de tercera. El que llama nuestra atención es éste último, pues en él, se apreciaba el gusto realmente popular. Se observa bailar los tradicionales jarabeados com el pueblo los llamaba, en realidad son los ritmos típicos norteños, generalmente llamados así. Destacaban como bailadores "El Cácaro", "La Perica", "Navéjar", y "Amador" quién por mucho tiempo fue el que respondiera los retos de aquella famosa bailadora "Petra La Colorada", mujer casi leyenda, de gran personalidad y de las pocas bailadoras que han dejado plasmado su nombre en la historia del folklore linarense. Ya más tarde, cuando los hombres habían tomado sus "alifuses", se daba una reñida competencia de destreza entre ellos, llegando hasta engarzarse de las piernas y tratar de derribarse uno al otro. La música que acompañaba este baile popular era llamado "Conjunto de Tamborileros", integrado por dos clarinetes, uno agudo y otro grave; y la tambora tipo militar de influencia francesa; con ésto "creaban un deliciose fugado contrapuntístico a dúo", adornado éste por el rítmico redoblar de la tambora. Famoso clarinetista de antaño que aún se recuerda es marcos, apodado "La Picota". El conjunto que hasta en la actualidad ha figurado por su originalidad y tradición es el de los hermanos Hinojosa; Don José, Don Pedro y Adrián, su sobrino. Afirmaba Don Pablo Saice Arredondo, oriundo y fiel amante de esta región, que este conjunto de tamborileros, era propio de Linares y qu luego se propagó por la cercanía a Hualahuises, Montemorelos, General Terán y Allende; y por el sur, hasta Galeana. Otro comentario acerca de este mismo tema es el que hace la respetable maestra linarense, Adela Liduvina Mancilla, en su escrito "Villaseca", en el que afirma que, cuando dejaron de realizarse las ferias, los músicos buscaron otras oportunidades, presentándose una en Ciudad Victoria, donde "requerian sus servicios" para tocar en San Carlos, ya que les faltaban sus músicos y requerían de conjuntos para su feria tradicional. Pero además, se les pedía (al pagarles) que dijesen que la música y los conjuntos eran de ahí y le cambiaron el nombre. Así le pusieron como se le nombraba a Marcos, "Picota". Afortunadamente las fiestas de Villaseca se han revivido desde hace algunos años y nuestra música, la de los Tamborileros, sigue viva y más fuerte que nunca. |
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